Chile, un pionero en el atletismo

Chile ha tenido una historia muy hermosa en lo relativo a la Maratón, fruto del esfuerzo y prtagonismo de jovenes que lucharon por ser los mejores y consiguieron muchos éxitos a costa de su esfuerzo. Un país que se unió frente a la figura de Manuel Plaza, gran corredor del país sudamericano que logro obtener el apoyo de “Estrella Solitaria”, como queriendo hacer alusión a la que se encuentra en la simbólica bandera chilena.

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Chile es uno de los países sudamericanos con más peso histórico en pruebas de maratón Chile, un pionero en el atletismo Chile, un pionero en el atletismo chile1
Es preciso decir que Chile, fue la primera nación sudamericana en organizar el deporte conforme los reglamentos internacionales, quien fue además invitado a participar en los Juegos Olímpicos de Estocolmo en el año 1912. En aquel entonces la delegación se encontraba presidida por don Jorge Matte Gormaz, un gran hombre público y delegado en Chile del Comité Olímpico internacional. Dentro de los participantes que asistieron se destacan los atletas Leopoldo Palma, Alfonso Sánchez y Rolando Salinas, entre los ciclistas, liquidadores y creadores al blanco.

En ese tiempo, el chileno Alfonso Sánchez realizó dos actuaciones en distancias de fondo, en la primera oportunidad cubrió el trayecto de 40 Km y 800 metros, con un tiempo de 2:50:00, en la segunda ocasión lo consiguió con 2:52:27. Con estos cronos, Sánchez demostró que su estado físico no decaía, y que a pesar de haber tenido malas actuaciones en carreras anteriores, tenía el suficiente vigor como para anotarse victorias que lo señalan como un buen corredor de fondo, mucho mejor de otros que se conocieron en aquellos años.

Se consolida el Atletismo en Chile como disciplina independiente

En 1900 conoce, se realizaron las primeras gestiones para la independencia y autonomía del atletismo respecto de la tutela del fútbol, así la asociación atlética y de fútbol de Chile, iniciaron conversaciones tendientes a dar independencia al deporte atlético dentro del país y fuera de él, en competencias y organizaciones internacionales.

En el año 1915, aparece la figura del gran atleta Juan Jorquera, quien recorrió en 2:34:00 el trayecto de 36 Km que se establece en un recorrido de ida y vuelta a San Bernardo, desde la estatua de Alonso de Ercilla. Dentro de la bitácora del atletismo chileno, se puede mencionar por ejemplo que en 1915, el señor José Fort solicitó a la asociación atlética de Chile, le controlara la partida de una carrera entre Santiago y Concepción, a la cual la asociación contestó supervigilar la partida, pero no la llegada, ni los puntos intermedios del camino, además de señalar que la carrera no tendría carácter oficial. Algunos meses más tarde, el club de velocidad y resistencia solicitó una autorización para efectuar la carrera entre Santiago y Talcahuano, ida y vuelta, la cual finalmente se autorizó aplicando algunas observaciones.

En abril de 1918, en el recorrido Santiago-San Bernardo, teniendo como distancia 40,8 kilómetros, Ernesto Lamilla realiza una extraordinaria carrera con un crono de 2:41:00, siendo la partida y la llegada la que se ubicaba en la Plaza de Armas de Santiago. En abril de 1919, Manuel Muñoz, en el mismo recorrido, vence a Manuel plaza con un tiempo de 2:50:30.

En el año 1918, en Buenos Aires se realizó la competencia sudamericana por la Copa América, de entre las cuales observaba la prueba de Maratón Olímpica, oportunidad en que Chile representado por Luis Urzúa, Ernesto Lamilla y Juan Jorquera logró la victoria, donde este último ganaría la competencia con un tiempo excepcional que para muchos constituía un récord en el mundo, pero que sin embargo no fue estimado por las autoridades atléticas internacionales.

Los Juegos Olímpicos de Amberes en 1920

En 1919, Chile vivía una guerra contra el tifus, y los hospitales se encontraban atestados de personas contagiadas con esta terrible enfermedad, sin embargo la asociación atlética de Santiago, con sus diversos clubes realiza una selección de atletas para los juegos olímpicos de Amberes de 1920, momento en que solamente Chile y Brasil fueron los únicos países sudamericanos que se hicieron representar en la gran justa. Como representante de Chile fueron Arturo Medina y Juan Jorquera, quienes participarían en el lanzamiento de la jabalina y la maratón respectivamente.

En el mismo año 1920, en el mismo trazado anterior, julio Arce, se adjudica la carrera con dos horas y 48 minutos, mientras que en chileno Juan Jorquera continuaba preparándose después de los problemas presentados en los Juegos Olímpicos de Amberes en el año 1920, pues a su modo de ver tan sólo se trató de un accidente en su gran carrera y no había influido en nada en las capacidades que poseía como corredor. Lo anterior quedó absolutamente evidenciado cuando obtuvo la victoria, muy holgadamente, en la maratón que se disputó en 1922, con un crono de 2:36:03, para los 40,8 kilómetros.

Aparece un gran Maratonista en Chile

Luego, en la historia del atletismo en Chile, aparece Manuel plaza en la década de los años 20, quien quizás es el mejor atleta que ha tenido el país sudamericano. El suplementer a juicio del cronista Daniel de la Vega, era un verdadero galgo, moreno y delgado, donde bajo sus piernas las distancias desaparecían. Participó en aquel entonces junto a Juan Bravo, Celis y Floridor Castillo en los juegos latinoamericanos de 1922 realizados en Río de Janeiro. En aquel entonces logró imponerse con un registro de 2:59:00, en un recorrido que lleva una extensión de 41 kilómetros, y fue escoltado por sus dos compatriotas Bravo y Castillo. Aquella ve, no solamente logró hacerse con la maratón, sino que también lo hizo con las pruebas de 3000, 5000, 10000 metros, además de Cross Country.

En julio de 1924, se realizaron en el estadio de Colombes en París los octavos juegos olímpicos, los cuales contaron con la participación de 44 países. En la maratón, los representantes chilenos obtuvieron la mejor calificación con Manuel plaza, quien llegó sexto con un tiempo de 2:52:54. El vencedor en aquel entonces fue el finlandés Albin Stenroos, quien recorrió la clásica prueba en un tiempo de 2:41:23.

El 8 de octubre de 1928, para la selección nacional de atletismo que tenía por objeto integrar el equipo olímpico de Amsterdam, se realizaron distintas pruebas dentro del país, las cuales fueron victorias para Manuel plaza con un tiempo de 2:12:52 en los 36,65 kilómetros de recorrido, tiempo que fue registrado como excelente y ratificó el extraordinario momento en que pasaba el atleta, el cual lo lleva obtener la primera victoria olímpica para Chile.

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