Cómo marcar abdominales (II)

Nuestro centro de gravedad corporal está controlado por la musculatura abdominal y lumbar, de una importancia crucial en todas las actividades deportivas y, por descontado, también cuando se trata de correr. Otro día comentaré la necesidad de beber mucha agua (y, por qué no, infusiones de té) e ingerir alimentos que contengan la suficiente cantidad de fibra y bacterias prebióticas, pero hoy quiero incidir en la mejor forma de quemar calorías para conseguir unos buenos abdominales. Parece que en mi anterior artículo me precipité al afirmar que la mayoría de los corredores no tienen ningún problema para lograrlos, porque más de uno me ha escrito para pedirme consejos más precisos.

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La \"tableta de chocolate\" no siempre es fácil de conseguir Cómo marcar abdominales (II) Cómo marcar abdominales (II) abdominales
Lo cierto es que si controlas a rajatabla las calorías consumidas en cualquier ejercicio, puedes llegar a pensar que el entrenamiento abdominal no es un método particularmente bueno de perder grasa. En efecto, las calorías se consumen en proporción a la cantidad de trabajo que realizamos. En nuestro caso, al correr movemos con cada zancada todo nuestro peso corporal, lo que se traduce en un gasto de calorías muy elevado. En realidad, correr cinco o seis kilómetros quema más calorías que la mayoría de las tablas de abdominales, ya que el volumen del trabajo ejecutado requiere una gran cantidad de energía de la que no siempre somos conscientes.

Experiencias enfrentadas

Ahora bien, es cierto que los ejercicios abdominales pueden llegar a tener más importancia de lo que parece cuando se trata de conseguir una zona media de impresión, de aquellas que atraen todas las miradas y proclaman a los cuatro vientos que tu forma física es excelente. Me han llegado testimonios de atletas que aseguran que, a pesar de que corren siempre que pueden y siguen una dieta bastante razonable, cuando dejan de hacer ejercicios específicos para la sección media del cuerpo observan que sus abdominales desaparecen, es decir, no están tan definidos como ellos quisieran a pesar de las calorías consumidas. Por el contrario, cuando por cualquier motivo no han podido salir a correr durante un periodo más o menos prolongado pero sí han tenido la oportunidad de ir al gimnasio y redoblar los esfuerzos con los abdominales y con la dieta, advierten que empieza a vislumbrarse la deseada tableta de chocolate.

Dieta y variedad de ejercicios

Parece contradictorio con lo que comentaba antes, pero no lo es. Está claro que la dieta y el running contribuyen a eliminar la grasa de la zona media, pero para el común de los mortales es insuficiente. Sus abdominales no acaban de estar todo lo bien formados y definidos que desearían y, al mirarse desnudos al espejo, se sienten víctimas de una fatalidad similar a la que rige el destino de los protagonistas de Con el viento solano, la memorable novela de Ignacio Aldecoa. Pero tranquilos, casi todo tiene solución. Pero siempre –y lamento ponerme pesado– a cambio de cuidar la dieta y dar mayor variedad a los ejercicios. Y sin olvidar que, como en todos los órdenes de la vida, la calidad es preferible a la cantidad. Vale más hacer cien abdominales cada vez que corremos que hacer mil un día y olvidarse de ellos durante una semana.

Creo sinceramente que los corredores no deberían tener muchos problemas para exhibir un estómago duro y definido como una tabla de lavar, pero si formáis parte del grupo de insatisfechos os animo a reclutar la máxima cantidad de fibra muscular en vuestros ejercicios, con movimientos que os ayudarán a tener unos abdominales magníficos tras entrenarlos desde diferentes ángulos.

  1. Claro, claro a ti todo te parece fácil porque estás como estás, pero cuéntaselo a mi novio, que en verano le da hasta vergüenza quitarse a camiseta…

  2. Conseguir una tableta de chocolate…Aspiración vedada al común de los mortales. No pasa nada. Por suerte, la mayor parte del tiempo podemos ir vestidos (a veces hasta elegantemente).

    Lo interesante de su propuesta, señor Pastells, es que los músculos acaban respondiendo mejor cuando están más habituados a decir sí…Así que por qué no correr, por qué no afirmar nuestra libertad aunque sea a través de una improbable tableta de chocolate.

  3. Xènia, tampoco exageres. No creo que tenga mayor importancia, en realidad. Dile que se quite la camiseta, ¡qué más da!

    Completamente de acuerdo, señor Fernaud. Mañara le contaré (vamos, contaré en el blog) mi participación en la media maratón de Ripoll, que creo que fue lo suficientemente jugosa para dividirla en dos partes.

  4. Segun he leído tu magnífico escrito me he puesto como una posesa a hacer abdominales. Me has contagido!!!!

  5. Jajaja, gracias Inés. Pero tómatelo con calma, que no hay prisa.

  6. La verdad es que nunca he tenido unos abdominales marcados, y ahora a mis 51 años, tengo una muy pequeñita barriga (yo diaria que es pequeñita) que no se me va ni corriendo, ni trabajando. Lo de hacer abdominales, me temo que acabaría con dolor de espalda, prefiero correr. Mis entrenos, van bien, ya estoy corriendo 45 minutos, y me estoy planteando ir a correr el día 30 de este mes, a Caldes de Montbui, a la Cursa Muntanya del Farell, una carrera de 12’3 kilómetros por montaña

  7. Muy muy pequeñita, si acaso, Antoni. Este verano te vi en forma, la verdad. Celebro que estés aumentando los rodajes. Justamente el día 30 yo también correré por la montaña, en este caso en Paracuellos, pero sólo 10 kilómetros.

  8. ya pero yo quisiera comentar una cosa,el problema para marcar el abdomen es que hay que perder peso,y que es lo que pasa que tambien se pierde musculatura,entonces como se hace esto,mantener la musculatura y bajar la grasa,te vas encojiendo,ese es verdaderamente la cuestion,creo que todo el mundo sabe como marcar el abdomen

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