Del ingenuo salvaje al solitario corredor de fondo (II)

Aunque había oído hablar de ellas muchísimas veces, debo confesar que nunca había visto ninguna de las dos películas que dan título a esta serie de posts. Ambas fueron dirigidas cuatro años antes de que yo naciera, pero esto no puede servirme de excusa ni tampoco lo pretendo. El caso es que gracias a mi amigo Juan Yuste, un portento físico e intelectual del que algún día, con su permiso, hablaré con más detalle en este blog, hace poco más de un año pude sentarme a disfrutar de los dos films. El de Lindsay Anderson es brillante, pero me gustó aún más el de Tony Richardson, quizá por la temática o tal vez por su forma de narrar.

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La soledad del corredor de fondo Del ingenuo salvaje al solitario corredor de fondo (II) Del ingenuo salvaje al solitario corredor de fondo (II) varsovia 171
La soledad del corredor de fondo

Todos los corredores tienen un entorno y Colin Smith (interpretado por Tom Couternay) no iba a ser una excepción. Es el hijo mayor de una humilde familia de Nottingham y, como muchos de los jóvenes de su barrio industrial, se trata de un tipo ocioso y airado. Antes de que ingrese en el reformatorio, la película no ofrece ni un solo detalle que nos indique que se trata de un deportista, pero supongo que con el título ya basta y en mi caso no podía dejar de pensar que ese individuo iba a convertirse en una suerte de Abebe Bikila, que tal vez teníamos algo en común. ¿Os parece estúpido? Puede ser, pero intento explicaros lo que me pasaba por la cabeza. Si no os interesa lo más mínimo nadie os obliga a leerme. Perdonad, quizá me he puesto un poco brusco. Es que acabo de morderme (sin querer, claro) la parte interior del labio. Duele.

Explotación empresarial

El caso es que poco después de iniciarse la película muere el padre de Smith. La madre no parece muy afectada (de hecho, ya hacía tiempo que tenía amante y no tarda en meterle en casa) y Smith, para qué engañarnos, tampoco. Una de las claves ideológicas de la película, por lo menos a mi entender, la encontramos en la escena que sigue a la muerte del padre. Colin (a partir de ahora le llamaré así; suena mejor que Smith, ¿no?) y su madre acuden a la empresa del difunto con la intención de cobrar el seguro. La cuantía es menor de la que esperaban y, para colmo de males, Colin rechaza el empleo que le ofrece el propietario de la empresa y le acusa de haber explotado a su padre. No tengo constancia de que ningún empresario haya explotado a mi padre, pero a pesar de ello me identifico con Colin y pienso que estamos hechos de la misma pasta, que yo también plantaría cara al (imaginario) explotador de mi padre.

Escapada a la costa

A continuación, Colin hace algo que yo no debería haber hecho nunca pero supongo que sería inútil negar que lo hice. Además, hace ya tanto tiempo que casi no lo recuerdo. Volvamos con Colin. Dilapida su pequeña fortuna en gastos superfluos y en una escapada a la costa con su amigo y dos chicas. Pero lo que podría haber sido una farra de campeonato deriva en una agria discusión cuando su novia le exige que consiga un trabajo decente. Esto me suena algo más, pero no sabría decir por qué. Bueno, ahora tocaría hablar de la parte más runningera de la película, pero precisamente tengo que salir a correr. En la próxima entrega me centraré de una vez en el solitario corredor de fondo.

  1. Esa sí que es buena, Josep. “Algo que yo no debería haber hecho nunca pero supongo que sería inútil negar que lo hice”. ¿Te refieres a la escapada a la costa, a las chicas o a ambas cosas? Han pasado muchos años sí, pero aún queda gente con memoria. Y no sé si ese pasado fue mejor, pero no me negarás que fue la hostia.

  2. Vale, Xènia, el pasado fue (a veces) la hostia, pero lo mejor, creo, es centrarse en el presente, en la auténtica realidad que nos toca vivir. Ufff, esto suena demasiado trascendente. Mejor me voy a correr.

  3. Bueno, supongo que ya habrás vuelto de correr. Ahora nos toca esperar a que nos cuentes la parte runninguera de la película, porque lo de hoy, es interesante, pero mucho que ver con el running, no tiene.

  4. Ya volví, Antoni. A ver si consigo centrarme de una vez en el asunto jejeje.

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