Hay muchos corredores populares que en algún momento desean algo más. Cambiar de deporte o, por lo menos, combinar sus zancadas con otro tipo de movimientos. No estamos hablando ya del entrenamiento cruzado, sino de ir un poco más allá, experimentar sensaciones completamente nuevas o, por lo menos, variar las rutinas de forma radical. Para los que sienten este deseo y se sienten cómodos con la bicicleta, una de las alternativas más claras es el duatlón.

El duatlón es una opción
Dominar las transiciones
En primer lugar, hay que dominar muy bien las transiciones. Correr y luego coger la bici puede ser incluso divertido, pero todo cambia cuando toca dejar los pedales para completar a pie la última parte del recorrido. Entonces descubrimos que correr después de ir en bici puede ser algo muy duro y que requiere mucho entrenamiento. Claro que podemos descubrirlo en plena carrera, pero siempre es mejor tenerlo ensayado, que nuestro cuerpo esté familiarizado con los cambios y sepa adaptarse a ellos lo antes posible.
Empezar despacio
Correr e ir en bici no es ni mejor ni peor que sólo correr o sólo ir en bici, pero forzosamente es más complejo. Los cambios también permiten que sea una actividad más amena, aunque está claro que requiere tanto o más sacrificio que nuestro deporte favorito. Por buen corredor que seas, no te recomiendo que empieces a competir en los duatlones en los que hay que completar diez kilómetros a pie, cuarenta en bicicleta y otros cinco a pie. Es mucho mejor que empieces con retos un poco más sencillos, como la modalidad esprint (5+20+2,5), que te permitirán calibrar tu estado de forma sin sufrir un desgaste excesivo o apurar hasta el último aliento.
Olvidarse del cronómetro
En cualquier caso, creo que, igual que en el running, lo mejor es olvidarse del cronómetro y gozar de las sensaciones que proporciona el duatlón. A menos que quieras que tu cuerpo se resienta durante unos cuantos días, asegúrate también de que el perfil de tus primeras carreras no incluye muchas subidas o bajadas. Para aumentar el nivel de exigencia siempre habrá tiempo.
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Nunca haría un duatlón, pero sé lo que cuesta ir en bici y después correr. Supongo que entrenándolo ya costará menos.
O por lo menos parecerá que cuesta menos, Laia.