Deprisa sin prisa

Uno de los gurús del atletismo de fondo, Rodrigo Gavela, insiste siempre en que no por entrenar más kilómetros se mejora antes. Tiene toda la razón. No por ir más rápido conseguirás progresar más deprisa. Ni en tus entrenamientos, ni en las carreras populares ni, por supuesto, en la vida. Hagas lo que hagas, casi siempre te saldrá mejor si te lo tomas con calma, sin pensar demasiado en el objetivo final y centrándote en los pequeños avances. Para decirlo de una forma clara, nunca deberías hacer nada tan deprisa que te impida ir sin prisa.

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La velocidad no es siempre sinónimo de buen entrenamiento

Puede que suene a cachondeo, pero estoy hablando en serio. No me refiero a casos de vida o muerte en los que, naturalmente, debemos actuar con la máxima rapidez posible, pero sí de muchos momentos de la vida cotidiana en los que tal vez podríamos centrarnos más en lo que hacemos para, casi seguro, hacerlo mejor. ¿Cuántas veces no calentamos antes de salir a correr?, ¿por qué más de una vez nos olvidamos de los estiramientos? Nos dejamos llevar por la falsa impresión de que así tendremos más tiempo para correr, pero el caso es que correremos peor.

Correr suave

Preguntádselo a cualquier atleta de nivel. Escuchad, por ejemplo, a Mayte Martínez, medallista europea en 800 metros: “Respetad calentamiento y enfriamiento. Correr muy suave los cinco primeros y los cinco últimos minutos te resultará mucho más beneficioso que correr a tope diez minutos más”. Martínez también considera que “una completa sesión de estiramientos después de correr ayuda a mejorar y defenderse de las lesiones”.

Galgo contra reloj

Pero lo cierto es que todo es mucho más complejo de lo que parece, tanto en las carreras como en la vida. El protagonista de la última novela de Paul Auster, Un hombre en la oscuridad, siempre ha sido un velocista, nunca un corredor de fondo. Se define a sí mismo como “un galgo que trabajó cuarenta años contra reloj, un experto redactando artículos de setecientas palabras, crónicas de quinientas, columnas bisemanales o encargos ocasionales para alguna revista”. Y sin embargo está intentando escribir una novela, un montón de páginas que se le resisten porque no tiene el hábito de enfrentarse a una obra de esa magnitud.

Visualizar la distancia

Es como si, de repente, un corredor de 800 metros se planteara correr un maratón. Bueno, tal vez me he pasado, digamos mejor que se trata de un corredor de 10.000 metros. Está claro que necesitará un tiempo para visualizar la distancia, para adaptar su mente y su cuerpo a un reto que le planteara otro tipo de exigencias. No podrá ir tan rápido, porque cuando haya completado los primeros 10.000 le quedarán 32.195 que más bien le parecerán una montaña insalvable. Pero si se acostumbra a rodar con más lentitud es muy posible que la montaña vaya perdiendo altura y acabe pareciéndole asequible.

Cuestión de táctica

Si el nuevo personaje de Auster, August Brill, se lo planteara con más frialdad se daría cuenta de que tal vez puede enfrentarse a la novela con una táctica muy similar a la que sigue en sus artículos, parecida también a la del corredor de 10.000 que se pasa al maratón. Bastaría con que viera cada capítulo de la novela como uno de sus artículos, tal vez como dos o tres. Pueden continuar teniendo sentido por sí mismos, sin perderlo por integrarse en una obra más larga y ambiciosa, igual que los 10.000 primeros metros que corre un atleta son una parte esencial de los 42.195 que piensa recorrer. Sólo se trata de pensarlo y de actuar sin prisa, paso a paso, capítulo a capítulo.

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  1. Me encanta Auster! Todavía no me he leído este último, pero seguro que no me defrauda. Sobre tu post, ¿seguro que te aplicas lo que dice el título?

  2. Josep Pastells 20 Enero 2009, 15:54 pm

    Ya sabes que no, Xènia, pero por lo menos lo intento.

  3. Inés Cebrián 20 Enero 2009, 18:24 pm

    Cuánta sabiduría!!! ¿Pero como conseguir no terminar siendo un galgo que trabaja durante cuarenta años contra reloj en esta sociedad de libre mercado en la que impera la productividad como único valor?

    Uffffffff, creo que últimamente he estudiado demasiada economía, jejejeje

  4. Josep Pastells 20 Enero 2009, 18:31 pm

    Lo de la sabiduría es irónico, no, ¿Inés?, ¿o quizá te refieres a Paul Auster? Bueno, da igual. La economía nunca ha sido mi fuerte.

  5. Inés Cebrián 20 Enero 2009, 18:46 pm

    Me refería a los dos, y especialmente a ti.

  6. Si, esto está claro, que en los entrenos como en todo, es mejor calidad que cantidad, pero los que no buscamos otra cosa que terminar un maratón y pasarlo bien, a menudo nos limitamos a rodar, y si esto es bueno para conseguir aguantar largas distancias, no nos ayuda a hacerlo de forma mas rápida.

  7. Josep Pastells 21 Enero 2009, 10:04 am

    Así es, Antoni. Supongo que, si tuviéramos tiempo, lo ideal sería combinar los rodajes con cambios de ritmo e incluso series de “velocidad”. Pero, como bien dices, si se trata de pasarlo bien lo mejor es rodar y rodar, aunque los avances sean más limitados.

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