I Premio Literario de maraton.es
Cuando me preguntan por qué escribo nunca sé qué responder y me agarro al primer tópico que se me pasa por la cabeza: un poco de vanidad, mucho de necesidad, ganas de encontrarme a mí mismo, mi manera de ser… El caso es que no lo tengo nada claro y, en el fondo, pienso que cualquier persona, si se lo propone, puede llenar hojas en blanco (o, para ser más realistas, blancas pantallas de ordenador) con palabras que le permitan expulsar sus fantasmas, entretenernos o, por qué no, crear una obra con pretensiones literarias. Crear. Un verbo muy potente que, sin embargo, no está fuera de nuestro alcance. La mayoría de la gente nunca se ha planteado escribir, pero si lo hiciera es muy probable que no tuviera demasiadas dificultades para encontrar algo que contar. Cosas que le han ocurrido o ha pensado, situaciones que abren un enorme abanico de posibilidades narrativas que, en manos de un escritor, podrían desembocar en un relato corto, una novela o incluso una obra de teatro.
Mil maneras de escribir
Lo mejor de todo es que escribir no equivale para nada a decir la verdad. Es más, puede ser la mejor manera de mentir. Podemos, por ejemplo, inventarnos que corremos el maratón en dos horas y media, que nuestra vida roza la perfección o que pasado mañana cenaremos con Bill Gates. Todo es posible siempre que consigamos captar la atención del lector. Muchas veces bastará con decir la verdad, pero ni siquiera la verdad es verdad cuando se transforma en materia literaria. Además, ¿qué es la verdad? Aunque fuera posible (ya os digo que no) transmitir con todos los detalles nuestra visión de alguna anécdota o acontecimiento, nunca se correspondería con la de otras personas, ni siquiera con la de nuestra pareja o nuestro mejor amigo.
Del running a la literatura
Da igual, porque en literatura lo único que importa es cómo funciona el artefacto narrativo. Y éste es el reto que os proponemos desde esta página. Que nos contéis con vuestras propias palabras vuestra primera experiencia como corredores, que trasladéis al terreno literario esa anécdota que nunca os cansáis de recordar, esa historia que jamás llegasteis a escribir o, por qué no, el resultado de aplicar la observación y la imaginación al terreno del running. Los
premios son bastante suculentos y seguro que despiertan vuestro apetito, pero no olvidéis que, como en nuestro deporte favorito, lo importante es participar. Y, además, os hagáis o no con uno de los regalos para los tres mejores relatos, ya os habréis ganado nuestra atención. Lo único que tenéis que hacer para participar en el concurso, que admitirá obras hasta finales de año, es registraros en nuestra flamante
red social y escribir una entrada en el apartado de blogs. No hay límites de extensión ni de posts. Os esperamos.