El Maratón de Barcelona (III)

Recientes aún los fragores y fulgores de su participación en el Maratón de Milán, los atletas gerundenses Pau Montoya y Santi Sapena prosiguieron en Barcelona su idilio con la prueba reina, que precisamente se inició en la ciudad condal dos años atrás. El doctor y el profesor, amantes confesos del running y muy especialmente de la distancia de Fidípides, acudían por tercer año consecutivo a la capital catalana, deseosos de impregnarse una vez más del ambiente que se respira cuando diez mil almas se ponen de acuerdo para correr. En esta ocasión no llegamos a vernos, pero sí que intercambiamos unas cuantas llamadas y, cuando ya habían regresado a Girona, Pau tuvo la gentileza de enviarme vía email su excelente crónica del maratón para que partiendo de ella, y en ocasiones limitándome a traducir y transcribir algunos fragmentos, pudiera publicar en esta web los dos posts que resumirán su nueva hazaña.

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El gran Santi, con paso firme El Maratón de Barcelona (III) El Maratón de Barcelona (III) el gran santi con paso firme

El gran Santi, con paso firme

Afirma Pau que ya hacía unas cuantas semanas que tenía el recorrido del Maratón de Barcelona como papel de escritorio del ordenador y que su mente utilizaba como referencia de cualquier fecha la del uno de marzo. Cuando por fin llegó el fin de semana de la prueba, tras dos guardias y 35 horas de consultas que por suerte no fueron demasiado duras, pudo dedicarse a pensar sólo en el maratón. Y a ponerse nervioso, claro. Habló por teléfono con Santi y decidieron que seguirían la tradición: cogerían un tren borreguero el sábado al mediodía.

Alejarse del estrés

Sería demasiado fácil hacer broma con el tren y la tendencia del dúo gerundensis a perderse en medio de grandes concentraciones humanas, ríos de corredores malolientes que avanzan hacia una meta perdida en la lejanía, pero no vamos a malgastar el tiempo con tonterías y, tras aclarar que su elección por el borreguero respondía al deseo de alejarse del estrés que siempre provoca conducir y buscar aparcamiento, nos centraremos de una vez en su paso por la ciudad condal.

Intercambio de impresiones

La estación de Sants está muy cerca de la Plaza de España y del recinto de Marató Expo, situado al pie de la montaña de Montjuïc. Durante el trayecto en tren, Pau y Santi han intercambiado impresiones y expectativas. Santi reconoce que durante las últimas semanas no ha entrenado a fondo y que su único objetivo es acabar. Su intención es ir sumando maratones, no conseguir una marca determinada, pero a pesar de ello siempre ha bajado de las cuatro horas. Pau, por su parte, sospecha que no está tan bien como en Milán. De todas formas, intentará mantener durante toda la carrera un ritmo de 4’30” por kilómetro, lo que le permitiría conseguir un registro de 3h 10′, toda una proeza para un atleta aficionado.

Como un ritual

Como un ritual religioso que repiten desde 2007, los dos amigos bajan en la estación de Sants, se dirigen a la feria del corredor para recoger los dorsales y se alojan en el mismo hotel de cada año, situado a escasos cincuenta metros de la salida. Entran en la tienda de un mito del atletismo catalán, Domingo Catalán (podríamos evitar la redundancia, pero parece que nos interesa remarcar que es catalán), y después visitan a los tíos de Pau, que ya tienen 90 años, y van a cenar a casa de Manel, un viejo amigo que ahora vive en Barcelona.

Viejos amigos

Como cada año, les tiene preparado un buen plato de pasta y dos cervezas bien frías. También asiste a la cena otro viejo amigo y ex compañero de instituto suyo y mío, Xavier Del Acebo, a quien aprovecho para mandar un saludo desde esta página aunque rompa por un instante las convenciones del relato que me ha proporcionado Pau.

Conversación telefónica

Ya puestos a romper cosas, alteraremos un momento el orden cronológico para explicar que, por la tarde, Santi y Pau me llaman, aunque nos resultará imposible vernos. Junto con Rosa, Inés y Antoni, me estoy comiendo un arroz negro en un chiringuito de la playa del Bogatell (hablaré de ello dentro de un par de posts) y ellos tienen muchas cosas que hacer. Cuando hablo con Santi sopesamos la opción de correr juntos, ya que nuestros ritmos son similares, pero cuando le digo que intentaré pasar la media en 1h 45′ me comenta que él prefiere hacerlo en 1h 50′ o 1h 52′. Nos deseamos lo mejor.

Noche muy larga

La noche pasa muy lentamente; a nuestros protagonistas les cuesta conciliar el sueño. Aunque se trata de su sexto maratón, Pau está casi tan nervioso como en el primero. No duerme ni cuatro horas. Santi y él se despiertan a las seis y media para ir a desayunar. En el restaurante hay tantos maratonianos que deben esperar su turno en la cola. La carrera empezará a las ocho y media.

  1. Uno de los éxitos de está bitácora es que tiene los pies pegados a la tierra, que cuenta el sabor de una cerveza o unas risas con los amigos como parte indisoluble de la vida de un amante del running.

    Seguro que Pau y Santi disfrutan filtrando sus experiencias a través de tu talento literario. Entretanto, los lectores aprendemos cosas de la otra carrera, esa que nunca aparece reflejada en los medios de comunicación.

  2. Lo has descrito perfectamente Pedro. Ánimos a todos, maratonianos!

  3. Josep Pastells 5 Marzo 2009, 15:39 pm

    Celebro que sigáis leyéndome día tras día, Pedro y Laia. Acabo de darme un masaje en Getafe con Fernando Parejo y ya estoy como nuevo, dispuesto a dar guerra.

  4. ¡Cómo te lo montas, Josep! Masajes, arroz negro, ….eso sí que son buenas gasolinas para correr maratones. Felicidades por conseguir tu reto y por disfrutar así de los placeres de la vida.

  5. Solo quisiera aclarar que Domingo Catalán a pesar de ser catalán de nombre y por llevar muchos años viviendo aquí, debo aclarar que nació en un pueblecito de la provincia de Huesca, mas que nada porque no sea que algún maño se nos enfade. Siempre le compraba las zapatillas a el, y sabia que me irían bien, des de que dejé de correr regularmente, la he comprado en otros lugares, y a menudo me he equivocado. Domingo, es un gran tipo, su vida deportiva daría para escribir unos cuantos posts

  6. Josep Pastells 5 Marzo 2009, 18:12 pm

    Hago lo que puedo, Ángela. Pequeños placeres entre batalla y batalla. Muchas gracias!

    Y gracias a ti por la aclaración, Antoni. Si algún oscense lee este blog le pido disculpas. Y sí, tienes razón, algún día habrá que hablar de Domingo.

  7. entiendo que antes de un acontecimiento que uno le da su importancia se duerma con muchos nervios.

  8. ¿¿Cuantos corredores suele tener la carrera??

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