La instancia previa al comienzo de una carrera de maratón, es fundamental para desarrollar un buen desempeño en la misma. El deportista debe tener una buena predisposición del cuerpo y su mente. Por esta razón no debe excederse en la preparación.
Muchos deportistas consideran poco necesario el asunto de preparar nuestra mente para un a carrera. En realidad además de un buen estado físico, el pensamiento que acompaña nuestros movimientos es muy importante. Por ejemplo al momento de la largada la expectativa y ansiedad peden hacer que el corredor comience con un ritmo distinto al que entrena habitualmente, este cambio de ritmo al inicio de la competencia sin lugar a dudas repercutirá en su desempeño en la carrera.
Además no debe dejar influenciar su carrera con el ritmo de otros corredores, el cuerpo se ha entrenado y acostumbrado a un ritmo propio, no debe por esta razón cambiar su actividad normal por la influencia de otras velocidades o cambios de ritmo, impuestos por otros corredores.
El pensamiento
Como ya es sabido el pensamiento, debe complementar el movimiento corporal, por esta razón inmediatamente comenzada la competencia, nuestra concentración debe intentar coordinar los movimientos normales ya entrenados y correr con nuestra mente puesta en la carrera.
Muchos deportistas entrevistados afirman pensar en la meta ni bien comienza la carrera, sin embrago en tramos largos esto puede ser contraproducente, ya que se piensa en la distancia que falta por recorrer, en los músculos, en cuestionarnos si somos capaces de llegar, etc. Cuando el cansancio comienza a manifestarse en nuestro cuerpo es muy común bajar la mirada.
El consejo es nunca correr mirando hacia el piso, por más cansancio que se sienta, tampoco correr en las cuestas mirándonos los pies. Al bajar la mirada muchas veces el cuerpo pierde la postura de carrera, y nuestra mente acusa el cansancio de un modo negativo para nuestro rendimiento.
El antecedente
Muchas veces antes de la competencia los corredores realizan entrenamientos de tramos largos, para medir sus fuerzas y resistencia, o para intentar llevar el cuerpo al ritmo de carrera. Sin embargo debemos tener en cuenta que la recuperación del cuerpo muchas veces lleva aproximadamente cuatro días después de una carrera; si llegamos a la competencia agotados y sin el tiempo necesario de recuperación, corremos el riesgo de lesionarnos más fácilmente.
Por otra parte también es necesario tener en cuenta después de la carrera un regreso paulatino a los entrenamientos para no sobre exigirnos.
Tags: largada, linea, mente



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