Enganchados al running

Ya sabemos que correr con regularidad ofrece un montón de ventajas. Como la mayoría de las actividades físicas, puede considerarse una fuente de juventud que nos ayuda a mantenernos en forma y en muchas ocasiones actúa como válvula de escape en el ajetreo de la vida cotidiana. Los aficionados al running saben muy bien que este deporte engancha, que cuando te acostumbras a practicarlo te resulta muy difícil, casi imposible, prescindir de él.

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Correr habitualmente puede ser la fuente de la eterna juventud Enganchados al running Enganchados al running viejunos1
Correr habitualmente puede ser la fuente de la eterna juventud

Los expertos afirman que practicar el running habitualmente, por lo menos dos veces a la semana, permite retrasar hasta casi un 50% el declive psicológico asociado a la vejez. Y los efectos físicos saltan a la vista. Nuestras calles y parques están llenas de atletas de edad avanzada capaces de recorrer distancias notables a una velocidad muy superior a la que son capaces de desarrollar deportistas más jóvenes. Está claro que correr no impide que envejezcas, pero de alguna forma ralentiza el proceso y, por encima de todo, te ayuda a sentirte mejor.

Críticas e ignorancia

Siempre habrá quien critique a los amantes del running, pero podéis apostaros lo que queráis a que será alguien que en su vida ha practicado este deporte. “Ya son ganas de cansarse”, “mira que tonto, qué manera de sudar” o “pobrecito, está fundido” son algunos de los típicos comentarios que acostumbran a dedicarnos estos observadores, ajenos a nuestra disciplina e ignorantes de los numerosos beneficios que nos aporta.

Los riesgos de sobreentrenarse

Y es que, exceptuando las lesiones, no hay nada que nos impida seguir corriendo hasta que el cuerpo aguante, lo que en algunos casos equivale a cien o más años. Otra cosa muy distinta es que los adeptos al running se sobreentrenen, corriendo con demasiada frecuencia, realizando kilometrajes excesivos o llevando a su cuerpo hasta límites nada saludables. En estos casos, tarde o temprano acabarán apareciendo las lesiones, pero mientras tanto pueden aparecer síntomas inequívocos de que nos estamos pasando: falta de apetito, dificultades para dormir, rápida pérdida de peso, inapetencia sexual… Escuchar a nuestro cuerpo, hacerle caso, es la mejor manera de evitar estas situaciones.

Intensidad sin rubor

Si somos capaces de correr con sentido común, planificando con la suficiente antelación las competiciones en que participamos y dosificando nuestros esfuerzos cuando las piernas y el corazón nos lo reclaman, lo más probable es que vivamos este deporte con gran intensidad y, sin ningún rubor, admitamos que es cierto, que estamos enganchados al running y no nos avergonzamos de ello. Si es así, cada sesión será vivida como una salida única e irrepetible, tal vez como una oportunidad para escaparnos, ni que sea por unos minutos, del trasiego de la vida diaria.

Una aventura

En La balada de Inesa, una novela de Hasier Etxebarria que nos traslada al mundo de los piratas y corsarios del siglo XVIII, la protagonista huye de casa y de un futuro entre fogones para poder embarcarse junto al mítico capitán Pellot. Nosotros vivimos en el siglo XXI y puede que no queramos huir de nada, pero cada vez que corremos tenemos la oportunidad de sentir que estamos protagonizando una aventura con toda la gracia y el encanto del género, una salida que nos permite escaparnos física y mentalmente para llegar a donde nos lleven las piernas y la imaginación.

  1. Enganchada a maraton.es, diría yo de mí misma. Cuando me acostumbra a leerte me cuesta prescindir de ti.

  2. Josep Pastells 28 Enero 2009, 16:42 pm

    Muchas gracias, Xènia. Espero que sea como una droga sana (¿existen las drogas sanas?) y nada pasajera.

  3. Por supuesto que existen las drogas sanas, Josep. Supongo que era una pregunta retórica…por hablar sólo de cosas mencionaría el cine, un par de copas de vino o la música consumida en cantidades industriales.

    Vehículos para evadirte, sentirte mejor, encontrar tu ritmo…Correr seguro que lo es para ti. Está bien darle un toque divulgativo a esto del running.

    Por eso tu blog no sólo forma sino que también entretiene.

  4. Josep Pastells 28 Enero 2009, 17:28 pm

    Droguémonos pues, Pedro, y aprovecho desde aquí para felicitarte por tu inminente entrada en el club de los treintañeros. Espero que sigas encontrando (dentro y fuera de este blog) miles de motivos para entretenerte y disfrutar.

  5. A veces cuando “os leo a todos”, a Josep, Pedro, Antoni,…, me dais envidia. ¡Qué suerte teneis de estar enganchados a algo que os haga tan feliz.”

  6. Si, es verdad, correr es una droga y de las duras, y de las que es difícil desengancharse. Una vez, El Gran Domingo Catalán, Campeón del mundo de carreras de 100 Km. a finales de los ochenta, dijo que si no fuera por las lesiones, no pararíamos nunca.

  7. Josep Pastells 29 Enero 2009, 10:08 am

    Bueno, Ana, yo creo que la felicidad siempre es pasajera, no son más que momentos, fragmentos. Pero sí, creo que algo tan sencillo como correr nos ayuda a ser más felices.

    Tienes razón, Antoni. En Estados Unidos ya hace tiempo que han bautizado como streak running la práctica de correr todos los días sin excepción alguna. Todos los días. Eso sí, han fijado una distancia mínima: una milla, 1.609 metros. Por una parte, es una idea que me encanta, pero por otra pienso que existe el riesgo de que acabe convirtiéndose en una obligación. Y además, creo que de vez en cuando nos conviene descansar. Ahora que lo pienso, un día de estos podría hacer un post sobre el tema.

  8. No sé que quería decir pero la verdad es que al leer que en tu última respuesta que la “fidelidad es pasajera” lo he olvidado por completo. Quizá una de las fidelidades más duraderas es la familiar (y no siempre).

  9. Josep Pastells 3 Febrero 2009, 9:59 am

    Jajaja, elhijodelchato, pero yo hablaba de la felicidad, no de la fidelidad. Claro que… No, no, por supuesto que la fidelidad puede (y debe) sser duradera.

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