Filosofía, maratones y confusiones

Por increíble que pueda parecernos, hay muchísimas personas que ignoran cuál es la distancia del maratón y, cuando les comentas que estás preparándote para correrlo, responden algo así como “años atrás yo también participaba en muchos” o “precisamente este fin de semana organizan uno en mi barrio”, refiriéndose en la inmensa mayoría de los casos a carreras de seis, diez o, a lo sumo, doce kilómetros. Evidentemente, cualquier distancia presenta sus dificultades, pero las personas que están dispuestas a enfrentarse a los 42 kilómetros y 195 metros agradecerían que todo el mundo visualizara la magnitud del reto.

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La maratón encarna al máximo los valores del atletismo Filosofía, maratones y confusiones Filosofía, maratones y confusiones maraton7
El atletismo es un deporte con sus propias reglas, diferentes de las que rigen en los platós televisivos o en las citas gastronómicas. Y el hecho de que el maratón sea la última prueba que se disputa en los Juegos Olímpicos ya indica que se trata de algo muy serio, de todo un acontecimiento que no puede quedar desdibujado por las confusiones en el lenguaje o un empleo incorrecto de los términos. Sí, ya sé que hoy en día reciben el nombre de maratón gran cantidad de eventos que duran más de lo habitual o jornadas que se alargan lo indecible, pero si hablamos de atletismo debemos tener muy clara cuál es la distancia establecida, invariable en todas y cada una de las pruebas de este tipo que nos permiten correr y viajar a lo largo y ancho del planeta.

Falta de precisión

Por esta razón, me resulta particularmente inquietante que el Diccionario panhispánico de dudas defina maratón como “carrera pedestre de resistencia y, en general, competición de resistencia o actividad larga e intensa”. ¿No podrían ser un poco más precisos?, ¿de veras no hay ningún académico que sepa con exactitud lo que es un maratón? Y, ya puestos a formular preguntas, ¿de qué me sirve reclamar rigor en el uso de la palabra si más de veinte Academias de la Lengua consensúan en un diccionario una definición tan genérica que podría englobar sin problemas las carreras de 10.000 metros o las medias maratones?

El consuelo de la filosofía

 No sé, tal vez exijo demasiado y debería conformarme con dar por buena la tesis de Jean Baudrillard sobre un mundo amenazado por el consenso y desertado por la razón, un mundo en el que ya no existen un sujeto y un objeto repartidos armoniosamente en el registro del saber. Quizá debería conceder menos importancia a las inexactitudes que circulan por ahí, incluso en forma de diccionario, y alegrarme de saber lo que sé, de tener la posibilidad de matizar el auténtico significado de la palabra maratón siempre que me venga en gana. Pero a pesar de todo me lamento y sólo consigo un mínimo consuelo releyendo a Ludwig Wittgenstein, que ya en su Tractatus criticaba el lenguaje común como fuente de equívocos, confusiones y faltas de sentido. El mensaje del filósofo austriaco podría resumirse con las siguientes palabras: “Todo cuanto puede decirse se puede decir con claridad; y sobre aquello de lo que no se puede hablar, hay que guardar silencio”.

 Sentido del humor

De todas formas, la mejor es tomarse las cosas con humor. Si no fuera así, no sé cómo podría haber reaccionado cuando, en una comida familiar posterior a mi hazaña en el Maratón de Madrid, cuando todo el mundo me felicitaba por haberlo concluido sin dejarme la vida en ello, uno de mis tíos me abrazó entusiasmado y después me espetó: “Estoy orgulloso de ti, Josep. No conozco a nadie más que haya andado sin parar durante cuatro horas”.

josep.pastells@coguan.com

  1. Te preparas para correr un maratón, escribes, lees filosofía y utilizas el sentido del humor ¿qué más se puede pedir? Felicidades!!!!

  2. Muchas gracias, Inés. Pero me temo que siempre se puede pedir más. De hecho, hay que pedir más.

  3. Más que una falta de precisión lo considero una falta de interés. Probablemente eso no suceda con términos de otros géneros.

  4. Pero falta de interés ¿por parte de quién?, ¿de los académicos a quienes trae sin cuidado lo que realmente significa una de las disciplinas atléticas más conocidas?, ¿o de la gran mayoría de los ciudadanos, a quienes los académicos -que al fin y al cabo hacen y deshacen en cuestiones de lengua- consideran ajenos a nuestras fatigas y a la magnitud de nuestros propósitos?

  5. Es muy habitual que para la gente que no está metida en ello, que a cualquier carrera a pié le llamen Maratón. Cada año, a consecuencia de la enorme publicidad que hacen unos Grandes Almacenes de la carrera que patrocinan, mucha gente me pregunte… ¿No vas a correr el Maratón de El Corte Inglés?

  6. me gustaria saber como quedan las rodillas despues de correr mas de cuareinta y dos km y con 90 kilos encima

  7. Y sin animos de aburrir con erudición innecesaria me permito añadir el significado histórico de la palabra Maratón. No contaré aquí la historia de los atenienses, que tras una larga batalla obligaron a los persas a retirarse precipitadamente a sus naves, ni la repercusión que la victoria de Maratón tuvo para los atenienses cuyos combatientes se convirtieron en un nuevo tipo de héroes. La batalla simbolizó a partir de entonces toda una generación, la de los Maratonomacos(los combatientes de Maratón).Esta palabra te debe gustar, Josep, porque hasta parece sacada de la otra lengua en la que te denvuelves con tanta maestría(lo digo por lo de “maco” y perdóname la pequeña broma) Hablando ahora en serio,tú también, Josep, eres un Maratonomaco y yo…. quizás, lo vuelva a ser un día.

  8. Antoni, Santi, Ramón, os contesto a los tres en un solo mensaje.
    Lo del maratón del Corte Inglés es un ejemplo perfecto de lo que comentas, Antoni, pero supongo que no hay que darle mayor importancia. El nombre es casi anecdótico, verdad?, lo que cuenta es lo que significa para nosotros.
    Santi, en mi caso las rodillas aguantan bastante bien, pero los gemelos me hicieron la vida imposible durante tres o cuatro días, cuando tuve enormes dificultades para subir y sobre todo bajar escaleras. El año pasado, al entrenar, tenía muchos problemas con la planta de los pies, y parece que este año le toca el turno al hueso de la cadera izquierda. En fin…
    Ramon, gracias por lo de “maco” y por las explicaciones históricas. Ojalá te animes a vivir de nuevo las batallas propias de los maratonomacos. Mientras tanto, o paralelamente, te animo a seguir participando en este blog y matizando lo que sea necesario.

  9. Me sorprende que os sorprenda la definción de maratón, cuando yo quedo totalmente sorprendida por el uso aleatorio en cuanto al género: el maratón y la maratón.

    http://www.fundeu.es/Articulos.aspx?frmOpcion=ARTICULO&frmFontSize=2&frmIdArticulo=1230

    Enhorabuena por el blog.

    Por cierto, como hay que pedir: ¿Qué tal una ración de gastronomía maratoniana?

  10. Tienes razón, Ana. Yo hace tiempo que, guiado por los consejos del gran Ezequiel Costa, utilizo el género masculino para maratón y el femenino para media maratón. Según el panhispánico de dudas, sin embargo, tan correcto es el masculino como el femenino.
    Gracias por leerme y, siguiendo tu sugerencia, algún día hablaré de gastronomía maratoniana.

  11. Pues para mi el género aquí tiene una importancia insignificante y nunca me resultaría “sorprendente” su uso.

  12. Entre todos (aunque mi aportación sume casi la mitad) vamos a llegar a los doce comentarios en este post. No está mal. Lo cierto, elhijodelchato, es que los géneros a veces son muy arbitrarios y, en casos como el que nos ocupa, ciertamente no tiene mayor importancia. Nunca imaginé que este blog derivaría en discusiones de tipo lingüístico.

  13. Hola Josep, lo recomendable es hablar de maratones solo con gente que este un poco metida en el tema , si no la conversación te resultara un poco fustránte. un saludo david

  14. Josep Pastells 29 Mayo 2009, 7:38 am

    Tienes toda la razón, David. Un saludo.

  15. En Blogolengua se afirma, al hablar del origen y significado de “maratón” lo siguiente:
    Ningún autor griego menciona la mítica carrera de Maratón. Heródoto cuenta que los atenienses enviaron a Filípides para pedir ayuda a Esparta y que tardó unos dos días en recorrer los 240 Km. que separan a ambas ciudades. Después volvió a Atenas, con la negativa de los espartanos; pero no se cuenta que muriera tras esta misión, ni que fuera Filípides el encargado de anunciar la victoria tras la batalla de Maratón, ni que quien lo hiciera muriera por agotamiento.

    También hay otro artículo sobre el género de la palabra maratón.

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