Formando a futuros corredores

En los últimos años se ha visto acrecentado el número de jóvenes que empiezan a participar satisfactoriamente en este deporte. Para que todo marche sobre ruedas, es recomendable no verlos como si fueran adultos pequeños: sus cualidades anatómicas y psicológicas se encuentran todavía en desarrollo, debiéndose por tanto considerar algunos factores que lograrán un correcto y seguro desempeño.

Compartir...Share on Facebook0Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on Google+0Share on LinkedIn0

 

Futuros corredores Formando a futuros corredores Formando a futuros corredores futuros corredores
Futuros corredores

Es de sentido común, considerar la práctica deportiva en etapas escolares como una de las bases para el futuro atleta. Si un menor llega a la etapa adolescente manteniendo buenas costumbres alimenticias y de entrenamiento, le será más fácil adecuarse al ritmo que se impone en la adultez.
Es muy importante mantener también un buen estado de salud durante esta formación, pues éste le brindará las condiciones óptimas sobre las que se desarrollará su posible futuro como corredor. Así pues, es vital no imponerle metas demasiado estrictas ni distancias a cubrir muy grandes; esto podría resultar contraproducente.

Pero no todo es ejercicio
Estudios realizados han demostrado que tan importante como hacer ejercicio es proponer logros razonables en el aumento de su nivel físico, en la comprensión de la importancia de trabajar en equipo, en el conocimiento del espíritu deportivo y en el concepto de divertirse haciendo lo que le gusta.
Todo lo mencionado debe ir a la par con el desarrollo cognoscitivo del joven, el incremento en su capacidad de iniciativa y el interés en este deporte.
Pero este desarrollo debe trabajarse lentamente y a medio plazo, pues de no hacerse así se puede llegar a obtener un efecto exactamente opuesto conocido como “bloqueo emocional”: el menor puede desarrollar sensaciones de derrota y frustración, cuando las exigencias físicas y mentales exceden sus posibilidades reales.

Entonces… ¿Cómo deben ser entrenados?
Siempre pensando en sus respectivas capacidades. Es lógico pensar que jóvenes, por debajo de los dieciocho años requieren menores distancias e instrucciones específicas de competición. Existen recomendaciones generales que nos indican que las carreras dirigidas a niños y adolescentes, al igual que en otras actividades, deben estar específicamente pensadas para sus necesidades y seguridad, así como estar más orientadas al ejercicio y la diversión en vez de a la competición en sí.
Por ejemplo, en un triatlón las distancias a cubrir en cada uno de los tres eventos deben ir de acuerdo a la edad de los integrantes: [7-10], [11-15] y [15-19] años respectivamente. Se deben, asimismo, brindar las condiciones necesarias de seguridad y, es muy recomendable desarrollar una especie de pre-competencia para medir tanto el nivel como el límite de los participantes.

¿Y las condiciones del tiempo?
El efecto del calor en los jóvenes puede resultar determinante en la formación y posterior desenvolvimiento del atleta. Comparados con los adultos, los menores absorben más radiación solar en un día caluroso y despiden más calor al ambiente en uno frío. Por un lado, su metabolismo les hace expedir más calor por unidad de masa y, por otro, tienen una menor capacidad de sudoración: no eliminan toda la radiación que deberían. Además, a un joven le toma más tiempo aclimatarse a un ambiente caliente. Y su capacidad de transportar en la sangre el calor desde su corazón hasta su piel, es también reducida en comparación con la de un adulto.
Por consiguiente, hay que tomar las precauciones necesarias y demandar metas razonables a nuestros futuros deportistas.

En resumen
Los adultos y los padres son los llamados a definir y supervisar continuamente los límites y métodos de entrenamiento dirigidos a jóvenes, teniendo como premisa sus respectivas capacidades. Si bien, algunos ya nacen con las condiciones anatómicas apropiadas, está comprobado que un progresivo y completo programa de ejercicio, madurez y conocimiento puede llevar a la correcta formación de un exitoso atleta.

Leave a Reply

Your email address will not be published.