Gestas domingueras: Josep Bosch en Granollers

Granollers, la antigua y romana Granularia, acoge cada año una de las medias maratones más prestigiosas del país. La última edición reunió el pasado domingo a 8.000 atletas dispuestos a completar los 21.097 metros. Entre ellos se encontraban figuras tan destacadas como el keniata Samuel Wanjiru, que acabó logrando la mejor marca mundial de la temporada (1:01.13), la palentina Marta Domínguez, que acreditó 1:10:54 y mejoró en 29 segundos su marca personal, y mi amigo Josep Bosch, que se estrenaba en la distancia. Este post está dedicado a Josep, un auténtico especialista en disfrutar de la experiencia de correr.

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Con su peculiar camiseta roja, Josep tomó la salida en la media de Granollers Gestas domingueras: Josep Bosch en Granollers Gestas domingueras: Josep Bosch en Granollers josep bosch
Con su peculiar camiseta roja, Josep tomó la salida en la media de Granollers

Aunque se trataba de su primera media maratón, ya hace tiempo que Josep es miembro de pleno derecho de la categoría amantes del running. En realidad, no sé si lo recordaréis, hace más de tres décadas tuvo un papel decisivo en mi nacimiento como corredor y hace 12 o 13 años que practica este deporte con gran regularidad. Aun así, lo cierto es que la distancia le infundía bastante respeto, entre otras razones porque nunca había corrido tantos kilómetros (como mucho había alcanzado los 16) y no había podido entrenar todo lo que le hubiera gustado, limitándose a dos sesiones semanales en las que, eso sí, incrementó sus rodajes habituales.

Inquietud previa

Afirma Josep que el día anterior no es que estuviera nervioso, pero sí bastante pendiente de la prueba. Se acordó de ella muy a menudo. Procuró descansar y beber mucha agua, pero al llegar la noche sufrió un fuerte dolor de cabeza. Puede que somatizara su inquietud, pero el caso es que al acostarse le dolía la cabeza. Por fortuna, al levantarse el domingo a primera hora ya se encontraba bien, dispuesto a integrarse en la legión de atletas que ocupaban Granollers.

Inicio conservador

Aunque su principal objetivo es acabar la carrera, Josep aspira a bajar de las dos horas. Sabe que es algo complicado para un principiante en la distancia, pero está decidido a intentarlo y, para ello, seguirá una táctica conservadora, por lo menos al principio. Procurará correr muy cómodo hasta media prueba y después, si se encuentra bien, apretará todo lo que pueda.

Buenas sensaciones

Antes del pistoletazo de salida ya ha quedado claro que esta media maratón es todo un espectáculo. Al colorido de los atletas se suma la presencia masiva de un público entusiasta, no sólo en Granollers sino también en Les Franqueses y La Garriga, las otras poblaciones por las que transcurre la prueba. A pesar de que la primera mitad del trazado presenta algunas subidas, nuestro protagonista experimenta buenas sensaciones. Vas bien, vas bien, se dice a sí mismo para animarse. Cuando alcanza el kilómetro siete, se cruza con los primeros clasificados. Tiene la oportunidad de ver a Wanjiru en acción. Y después a Domínguez. Son de otro planeta, piensa Josep mientras sigue a lo suyo.

Molestias en la rodilla

Poco después, cuando aún está pensando en la increíble rapidez y elasticidad de los atletas de élite, nota algunas molestias en la rodilla izquierda. Las molestias derivan en dolor. Un dolor intenso que le obliga a preocuparse por lo que puede ocurrir en los siguientes kilómetros. Del ocho al diez aguanta como puede y poco a poco nota que se siente mejor. Entre el once y el doce la rodilla casi no le duele y Josep puede emplearse a fondo.

Acelerón final

Decide apretar un poco, aunque los 21 kilómetros le siguen inspirando mucho respeto y no acaba de lanzarse por si acaso también aquí aparece el famoso muro del maratón. Pero la verdad es que se siente muy bien, especialmente a partir del kilómetro dieciséis. Sabe que cada una de sus zancadas le aproxima a la meta y, más importante aún, le permite ampliar la distancia máxima que había corrido hasta ahora. Convertido en un hombre récord, en los últimos tres o cuatro kilómetros Josep tiene muy claro que no va a pinchar e intensifica sus esfuerzos. Ya sabe que no logrará bajar de las dos horas, pero empieza a correr mucho más rápido que antes, completando el último kilómetro en poco más de cuatro minutos. Detiene el crono en dos horas y cinco minutos.

Superar los límites

Tal vez no sea el registro que había soñado, pero las sensaciones son inmejorables y Josep piensa que el año que viene, si puede esquivar las lesiones, apretará un poco antes. Volverá a Granollers, claro que sí. Ha sido una experiencia muy bonita y, no lo olvidemos, ha completado una media maratón, 21.097 metros, sin dejar de correr en ningún momento, superando una y otra vez sus límites y convenciéndose de que seguirá explorándolos y ampliándolos. ¡Muchas felicidades, Josep!

  1. Josep, estaría bien, para los que somos menesterosos en tiempo, que nos refresques la memoria respecto a cómo tu tocayo y sin embargo amigo te inició en el mundo del running.

    Por otro lado, felicitarte por el relato. Creo que te has metido bien (intuyo) en la piel del Josep. Y, ya puestos, me pregunto por el método que empleas…¿Tal vez una mezcla de periodismo (exhaustivo cuestionario a tu ‘víctima’) y literatura(imaginación verosímil)?

  2. Mi enhorabuena a Josep Bosch. Lo que hiciste es muy meritorio y seguro que el año que viene lo haces aún mejor. Y a ti, Josep Pastells, animarte a seguir así, que vas muy bien.

  3. Felicidades a los dos Joseps, a uno por hacer lo que hizo y al otro por contarlo. Yo seguiré leyendo cómodamente sentada y vosotros a correr jejeje.

  4. Ufff, Pedro, sería mejor leer lo que escribí en su momento, pero intentaré resumirlo. Hace muchísimos años, en la escuela, teníamos que ir muy rápido a no sé dónde y yo fui incapaz de seguir el ritmo de Josep más de cincuenta metros. Creo que fue entonces cuando comprendí que eso no podía seguir así.
    ¿Mi método? En este caso concreto, tan sencillo como preguntarle cómo fue y ceñirme a sus explicaciones. No me he inventado nada, te lo aseguro.

    Gracias, Ariadna y Xènia. Siempre anima saber que estáis ahí.

  5. La inmensa mayoría de los comentarios que se hacen en los blogs, los hacen buscando visitas para sus propios sitios, no nos vamos a engañar. Por ese extraño sentimiento de amistad internaútica que nos fuerza a entrar en los blogs conocidos y dejar una huella, seguramente esperando reciprocidad. Sin embargo, este no es mi caso porque yo no tengo blog, y si leo este es porque me encanta su estilo y su elegancia, y este post es una prueba más de ello.

  6. Yo, como Ángela.

  7. Lo has explicado muy bien, Ángela. Pero siempre hay excepciones. Como la tuya o la de Ana, que comentáis por el simple placer de comentar y, además, por lo que a mí respecta, me regaláis vuestra atención y afecto. Gracias a las dos.

  8. En los comentarios que me preceden, ya está todo dicho, Felicidades a un Josep por haber finalizado tu primera media maratón, y gracias al otro Josep por contarlo. Leyéndolo, he revivido la carrera como si la hubiera corrido. Llevo mas de dos semanas sin correr y me cuesta arrancar, a ver si mañana empiezo y me pongo pronto una fecha para correr de nuevo una media maratón. Me estáis provocando envidia, sana.

  9. Gracias a ti, Antoni, por seguir con tanta constancia este blog. Seguro que cuando te reenganches de nuevo (a esta droga sana que es el running) te mostrarás igual de constante y podré, si me dejas, relatar alguno de tus logros.

  10. Ángela, ¿la INMENSA mayoría? No estoy de acuerdo con tajante afirmación.

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