Gloria olímpica (I): Spiridon Luis

Salvo que ganó el primer maratón olímpico, poco sabemos en realidad del griego Spiridon Luis. Las versiones sobre su profesión son muy dispares, aunque todas tienen en común el esfuerzo físico, algo que sin duda le vino muy bien para conseguir la medalla de oro en los Juegos disputados en 1896 en Atenas, los primeros de la era moderna. Algunos expertos sostienen que Luis trabajaba de cartero, pero otros apuntan que se dedicaba a la agricultura o era pastor. No tiene mayor importancia. Lo que realmente nos interesa es que fue el primero en cruzar la meta tras recorrer los 42.195 metros.

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Spiridon Luis, el primero de una larga lista de campeones olímpicos Gloria olímpica (I): Spiridon Luis Gloria olímpica (I): Spiridon Luis spiridon luis el primero de una larga lista de campeones olimpicos

Spiridon Luis, el primero de una larga lista de campeones olímpicos

Han pasado 113 años y los registros han mejorado muchísimo, pero el primer héroe olímpico ya consiguió bajar de las tres horas, algo que, como veremos dentro de un par de posts, no lograron todos los campeones de maratón. Su registro exacto fue de 2h 58’50”, un tiempo similar al récord de Lance Armstrong en esta prueba. No está nada mal para una época en la que los sistemas de entrenamiento brillaban por su ausencia y las zapatillas no tenían nada que ver con las de ahora.

Quince siglos después

Pero más allá de las limitaciones en el equipamiento, la preparación o incluso la alimentación, lo más llamativo de la gesta de Luis es el contexto en que se produjo: la reanudación de los Juegos quince siglos después de que fueran suprimidos por Teodosio I al considerarlos un símbolo de paganismo. El citado monarca adoptó esta medida en el año 392, cuando ya se habían celebrado ininterrumpidamente 194 antes de Cristo y 97 en la época posterior.

Métodos peculiares

Lo que no me acaba de quedar claro es que Spiridon Luis se hiciera suyas las consignas del barón de Coubertin, eso de “lo importante es participar”. Lo digo por la frase que pronunció antes de que se iniciara la competición: “Quiero intervenir para salvar el honor de Grecia”. Parece ser que se pasó la noche anterior rezando y comiendo higos secos. No seré yo quien lo critique, aunque puede que si no hubiera ganado me fuera imposible resistir la tentación de lanzar algún comentario sarcástico sobre sus métodos, o incluso sobre su bigote o las faldas con las que posó para la posteridad. No lo haré. Además, siempre me han gustado los higos secos y, ahora que lo pienso, pasarse toda la noche rezando también tiene su mérito.

Trío de extranjeros

A priori, lo de salvar el honor de Grecia en el maratón tampoco parecía tan complicado. Y es que 21 de los 24 participantes eran griegos, una proporción insólita que demuestra que los organizadores también parecían dispuestos a hacer todo lo posible para que se impusiera un compatriota de Fidípides. En la práctica, los tres extranjeros participantes dieron mucha guerra. Cuando ya se había completado más de un tercio del recorrido, en el kilómetro 16, iban en cabeza los tres. Por suerte para los helenos, no aguantaron hasta el final. El norteamericano Blake se rindió en el kilómetro 25, el francés Lermusiaux en el 32 (¿sería uno de los primeros encontronazos con el temido muro?) y el alemán Flack en el 39.

Sin medalla de oro

La llegada de Luis al estadio fue todo un espectáculo. El mismísmo príncipe Constantino le escoltó en la última vuelta (ignoro a qué ritmo) y a continuación le llevó al palco, donde fue felicitado por los reyes y recibió dinero y joyas de los aficionados. El premio oficial: unas ramas de olivo y laurel y una medalla de plata. Sí, de plata. Aunque podemos afirmar sin temor a equivocarnos que ganó lo que hoy conocemos como medalla de oro, lo cierto es que en 1896 no se daban medallas de oro. No tiene mayor importancia, porque el auténtico premio, el mejor, fue pasar a la historia como el primer campeón olímpico de maratón.

  1. Josep:
    Sigo siendo un asiduo a vuestra pagina web y es raro el dia en que no leo tu blog.Me consta que santi tambien lo hace.No suelo añadir comentarios porque como buen funcionario los suelo leer en el trbajo,entre visitas,y alli nos tienen restringido el correo.
    Ya tengo ganas de conocer a tus habituales Pedro Fernaud,Ines,Xènia,Angela….
    El gran dia ya se acerca.Nos vemos en Barcelona.Nosotros dormimos allí el dia antes.Nos llamamos.

  2. Pau, nada me gustaría más que estar en Barcelona para apoyar a mi queridísimo Josep y, de paso, animaros a todos en vuestra batalla contra la distancia, pero ese fin de semana me toca quedarme en Bruselas. Os deseo lo mejor.

  3. Promete ese asalto a Barna. No veo el momento de leer esa hazaña del siglo XXI. Pau, a mi también me gustaría poneros cara (y conversación) a vosotros. Bueno, a la mayoría, porque por ejemplo a Inés ya la conozco y su carisma está a la altura del autor de estas líneas.

    Respecto al post de hoy, Josep, me gusta la historieta del primer maraton champion. Como suele ser habitual, la historia gana cuando la tiñes con tu sentido del humor.

    ¿Un rey corriendo con un campeón? No suena mal la estampa, seguro que a un republicano como vos le complacería la idea de ver a algunas realezas dejándose el lomo mientras acompañan a las locomotoras humanas de nuestro tiempo…Aunque sea a ritmo de bon vivant.

  4. Te agradezco la constancia y el interés, Pau. También a Santi, que tampoco se prodiga en comentarios jeje. Sí, ya queda muy poco y empiezo a ponerme nervioso. Inés y yo también pasaremos la noche anterior en Barcelona, pero Pedro y Ángela dudo que puedan venir, como tampoco Xènia. Ya ves que mi capacidad de convocatoria es bastante limitada. El que sí que a lo mejor viene, aunque todavía no lo hemos hablado, es Antoni. He visto que os habéis inscrito en el grupo que aspira a acabar entre 3.00 y 3.30. Yo estoy en el de 3.30 a 4.00, más acorde con mis posibilidades. Os llamaré.

    Lástima, Xènia, pero tu apoyo siempre esta ahí. Te lo agradezco un montón.

  5. Pedro, has colgado tu comentario mientras yo escribía el mío. Cuando acabe la serie de los primeros doce campeones olímpicos podrás leer el relato de nuestras hazañas (o eso espero) en Barcelona. Sí, no estaría mal que algún monarca sudara la gota gorda para complacer a sus súbditos. Nos vemos esta noche en tu recital, poeta!

  6. Buen blog, Josep. Que sepas que también te leemos en México.

  7. ¿Sabes que edad tenía el Speed este cuando ganó?

    Recuerdos a Pau.

  8. Por supuesto, yo también estaré animándoos, y espero poder cumplir mi promesa de acompañarte en los últimos kilómetros, aunque ya veremos si estoy en condiciones, ayer me dolía la rodilla, creo que tenia una tendinitis, hoy ya casi no me duele. Espero saludaros a la salida y luego seguiré el recorrido con el metro, para veros en varios puntos, i al final acompañarte desde la estatua de Colón. Ya quedaremos un día de estos.
    En cuanto al campeón de la olimpiada del que hablas hoy, creo haber oído que bajo de las 3 horas, porque la distancia no se había normalizado y había algunos kilómetros menos de los actuales 42.195, pero no estoy muy seguro de ello.

  9. Muchas gracias, Gael.

    He tenido que buscarlo, Ana: 23.

    Qué bien, Antoni! Que puedas ir a Barcelona, no que te duela la rodilla. Seguro que mejora, ya verás. Ya te llamaré la semana que viene. Respecto a Spiridon, yo había oído que hizo una parte del recorrido montado en un caballo, pero oficialmente no consta.

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