Jimmy quiere ser más fuerteCorrer menos
Si damos por hecho que Jimmy no anda sobrado de grasas, que no tiene nada que perder pero sí mucho que ganar (preferentemente, ya ha quedado claro, de músculo) lo primero que tendrá que hacer, por mucho que le duela, es correr un poco menos que de costumbre. Menos tiempo y menos distancia. De hecho, podría dedicarse una temporada a alternar sus rodajes habituales con sesiones de velocidad que le permitan realizar esfuerzos explosivos en la línea de sus deseos. Hablo de 800 metros. O 400. O 200.
Pesas o gomas
Está claro que correr esas distancias no bastará para conseguir el cuerpo de un velocista profesional. Tras renovar objetivos, Jimmy deberá también acostumbrarse a los ejercicios de fuerza. Pesas o incluso gomas que obliguen a sus músculos a realizar esfuerzos a los que no están acostumbrados. En su caso, tiene que ir con mucho cuidado para no quemar más calorías de la cuenta, por lo que lo más recomendable es que opte por ejercicios cortos e intensos. Al principio bastará con tres sesiones semanales y cuando empiece a detectar mejoras podrá ampliarlas a cuatro.
Alimentación y paciencia
Jimmy, por supuesto, deberá esforzarse con la alimentación. Lo ideal sería que comiera cinco o seis veces al día, en pequeñas cantidades pero asegurándose de ingerir suficientes proteínas, hidratos de carbono y, en menor medida, grasas. Sí, algo de grasas nunca viene mal, y menos en el caso de Jimmy. La buena noticia es que si es perseverante los resultados llegarán. La mala es que no se verán de la noche al día, que habrá que tener un poco de paciencia para empezar a notar algo.
Ray pide consejo
Pero si no tiene prisa, si es capaz de seguir durante el tiempo que haga falta una rutina como la descrita, Jimmy acabará siendo un corredor más fuerte y su amigo Ray, también corredor pero con tendencia a acumular demasiados kilos y no precisamente de músculo, acabará pidiéndole consejo.
