Jóvenes, tópicos y tiburones

El tópico dice que hacer deporte es para los jóvenes. Como todos los tópicos, algo tendrá de verdad, pero si lo analizamos con rigor descubriremos que es completamente falso. Miles de atletas veteranos nos demuestran a diario que se puede mantener un magnífico nivel más allá de la edad de jubilación. Que levanten la mano los corredores de veinte o treinta años que no han sido superados en ninguna carrera por algún corredor que pasaba de los sesenta y cinco. Claro que, si volvemos al tópico, siempre podremos concluir que, por mucha edad que tengan, correr los mantiene jóvenes.

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Quienes piensan que el maratón \"no es deporte para viejos\" están muy equivocados Jóvenes, tópicos y tiburones Jóvenes, tópicos y tiburones viejunos1
Uno de esos viejos rockeros que nunca mueren, Todd Rundgren, actúa de acuerdo con una filosofía muy particular: “Los mejores músicos son como tiburones: necesitan moverse constantemente”. Superados ya los sesenta años, Rundgren ofrece en su último disco, Arena, una especie de parodia del rock. En la portada aparece vestido con mallas sujetando una guitarra y un plato de batería. Dice que es un álbum sobre el valor y la cobardía, pero en realidad es una muestra de madurez, algo que no entiende de edad o de épocas. No me cuesta ningún esfuerzo imaginármelo como uno de esos corredores veteranos que acuden a los maratones con la ferocidad de un tiburón hambriento, con sus mismas ganas de moverse y, por supuesto, sin ninguna duda sobre cuál es el camino a seguir.

Seguiré haciendo deporte

A veces, en uno de esos extraños momentos en los que me paro a pensar quién soy y qué diablos estoy haciendo aquí, me entretengo con especulaciones sobre mi futuro. Por ejemplo: qué haré dentro de veinte o treinta años, con quién viviré, quién me querrá… cosas de este tipo. Y a pesar de la imposibilidad de anticipar nada sobre un futuro que en sí mismo no existe –porque, como acostumbra a repetir mi amigo Juan Yuste, lo único que tenemos es este preciso instante, el ahora–, me gusta alegrarme los pensamientos con la idea de que seguiré haciendo deporte y llegaré a ser un corredor veterano que adelantará a más de un joven en carreras y maratones.

Necesidad incontrolable

Volviendo a los paralelismos musicales, me encantaría parecerme a Nick Lowe, que a sus 59 años tiene mucho más pelo que yo y todavía siente la necesidad de escribir canciones y lo vive como algo incontrolable, imposible de parar. Dudo que cuando alcance su edad siga escribiendo este blog (a menos que empecéis a dejar miles de comentarios y la página tenga tal éxito que pueda anticipar unos años mi jubilación dorada), pero estoy convencido de que, si la salud y la fortuna no me abandonan, continuaré corriendo. ¿Por qué? Si padecéis la misma enfermedad que yo, la más saludable que conoce el doctor Pau Montoya, ya conocéis la respuesta: he aprendido cómo disfrutar de cada entrenamiento o carrera. Me aportan alegría y satisfacción, me hacen sentir capaz de lograr las metas que me propongo y me ayudan a estar centrado. Y aunque he estado evitándolo hasta ahora, voy a concluir este artículo con una de las citas más conocidas del poeta romano Décimo Junio Juvenal: “Mens sana in corpore sano”. El equilibrio por encima de todo, no lo olvidéis.

  1. A propósito de la edad, el gran Al Pacino dijo una vez que un hombre tiene la edad de la mujer que le acaricia. Esa brillante sentencia tiene una vuelta extra si hablamos de deporte.

    Entre los cuarentañeros que conozco, media un abismo entre los que practican deporte y lo que no…Si te sigues probando como cuando adolescente, si no pierdes el impulso, no es que te conserves joven, es que eres joven.

    Y en ese sentido, señor Pastells, su artículo es una buena muestra. Estoy seguro de que cuando lleguen los sesenta usted seguirá dando puñetazos a la niebla mientras desafía al monte con su carrera.

  2. “Vivir el momento” es para mí la más poderosa arma para conseguir pedazos de “felicidad salvaje”. Lo que ocurre es que se me olvida con frecuencia.

  3. De momento, señor Fernaud, el doctor Montoya me ha reclutado para desafiar a los Pirineos gerundenses en la media maratón de Ripoll, que se disputará este domingo. Como es obvio, no he podido negarme. Y eso que mi preparación iba encaminada a empezar con un 10.000 el día 30… Por lo demás, mañana tengo una cena con ex compañeros de colegio, a muchos de los cuales no veo desde hace 28 años, y será una magnífica ocasión para comprobar los estragos causados por el tiempo. Ya lo iré contando.

    Y a ti, Inés, sólo puedo decirte que hay que hacer memoria, que la felicidad salvaje es quizá la mejor que existe.

  4. Ojalá cuando llegue a los 40 tenga tu mismo espíritu, Josep. Felicidades por el blog!

  5. Y me pregunto yo, cuna de la ignorancia de los límites físicos del ser humano: ¿cuánto de equilibrado hay en correr 4 horas seguidas?

  6. Solo hay que ver la media de edad en la mayoría de carreras, por lo menos en las que se hacen por aquí, hay mas gente que está alrededor de los cuarenta que de los veinte.
    Espero que el Domingo te vaya bien en Ripoll, supongo que hará frío. Hasta pronto.

  7. Gracias, Antoni. Sí, habrá que abrigarse.
    Elhijodelchato, no te flageles por tu ignorancia sobre los límites físicos del ser humano. A mí me basta con descubrir mis propios límites, que es lo único que me importa. Y, para mí, correr cuatro horas seguidas aporta un equilibrio fuera de lo común, tanto físico como mental. Creo que correr cuatro seguidas es casi tan equilibrado como pasarse siete horas ante el ordenador u ocho consumiendo series policíacas frente al televisor. De todas formas, espero no volver a correr nunca más cuatro horas seguidas. Ese es mi reto y el 1 de marzo sabré si lo consigo.

  8. Ui, Ariadna, me olvidaba de ti. Ya verás que sí. La edad (topicazo, pero cierto en muchos casos) es sólo un estado mental. Gracias por los ánimos.

  9. Me has abierto los ojos. Dejaré de ver tantas series. Al menos seguidas. jajaja

  10. Yo, como elhijodelchato: Correr quatro horas és para los desequilibrados. Nunca mejor dicho! Así és como definiria yo a los corredores de fondo.

  11. Vamos a ver, Jennifer, tanto elhijodelchato como yo nos movemos, creo, en el terreno de la ironía. Asumo que correr cuatro horas puede no ser muy equilibrado, pero esto es tan relativo que jamás nos pondríamos de acuerdo. Si corro durante cuatro horas y dedico cuatro horas más a leer o escribir, a lo mejor no es tan desequilibrado, ¿no?, pero si quieres buscarme las cosquillas siempre encontrarás algún resquicio para hacerlo, o tal vez grandes extensiones de piel. Intento ser coherente, pero muchas veces no lo soy. Pregono el mens sana in corpore sana y quizá estoy castigando mis rodillas, ¿y qué? Me gusta hacerlo y algún día tal vez dejaré de hacerlo, pero sólo porque ya no me apetecerá y a lo mejor, como mi compañero Pau Pérez, preferiré ir en bici de montaña, o escalar o vete a saber qué. Dices que los corredores de fondo son desequilibrados. Muy bien. Pero mídelo todo con el mismo rasero. Es decir, define equilibrio y mírate al espejo con sinceridad.

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