La Maratón de Boston, maratón de América

La gran Maratón de Boston es sin dudarlo una de las más grandes corridas de caracter callejero que se organizan en la disciplina de Maratón, más esto no es en vano puesto que fue la primera qus se fundo mediante la Boston Athletic Association. Sus origenes obedecen a la falta de competencias de nivel mundial con que se podía poner en práctica los entrenamientos previos a una Olimpiada, ya que no era muy provechoso el tener que esperar 4 años para saber que tal iba el progreso de cada deportista, de esta forma la Maratón se hizo conocida y además llego a un nivel tal que fue posible profesionalizar a los competidores.

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La Maratón de Bostón es una de las pruebas más importantes del continente americano

Seguramente, muy pocos de los que comienzan a indagar en lo que es la maratón como deporte, sabrán que aquella competencia que se corre en la ciudad de Boston, Estados Unidos, es la más antigua de las llamadas “maratones callejeras”. Fundada en 1887, tenía por objetivo aunar a todos los norteamericanos (hombres) que desearan participar en esta atrayente prueba. De esta forma, se fundó un club que recibió por nombre Boston Athletic Association (BAA), el cual perdura hasta nuestros días y construyó un lujosísimo ClubHouse para sus miembros. La idea principal del club era fomentar una cultura física en los hombres en esos años.

Hoy, en la esquina del club house fundado en 1889 se posiciona la meta de una maratón increíble y llena de historias, dentro de las cuales se pueden considerar varios records mundiales y por las que pasaron muchos corredores que marcaron una diferencia y forjaron la evolución del deporte de maratón con cada paso que dieron en búsqueda del conocimiento y perfección de ellos mismos y lo que hacían.

Pocos sabrán que en las olimpiadas de 1896, gran parte del equipo que representó a los Estados Unidos sería el precursor de la creación de una prueba de maratón en Boston, la que se conocería como “la maratón de América”. John Graham era el nombre de quien partició en las Olimpiadas de Atenas en aquellos años y que más tarde fue responsable de traerla a los Estados Unidos para su implantación en Boston; era miembro de la fundada BAA y activo participante de la misma.

La Historia de la Maratón de Boston y sus cambios

En el comienzo de la historia de la Maratón en Boston, se tiene que recalcar el hecho de que su trazado original fue de 39.200 metros y no los 42.195 actuales. El trazado de la carrera fue resulto con mucho cuidado y con previa consideración de varias alternativas, con la ayuda de un gran empresario de la época: el señor Herbert H. Holton. Finalmente se concibió que la mejor ruta sería la propuesta desde Irvington Oval en Boston hasta Metcalf´s Mill en Ashland, por lo similar a la ruta de Atenas, con grandes extensiones planas y sinuosas elevaciones.

Comenzada la aventura, el 19 de abril de 1897, el primer corredor que se inscribe como ganador de la misma fue John J. McDermott, registrando una crono de 2:55:10. La primera gran corrida callejera, la que lleva ya 100 años de historia y ha sido un referente obligado para todos los que han implementado la disciplina del maratón en distintas ciudades del mundo, echaba a andar.

En 1924, la organización BAA se encargó de modificar el trazado y hacer cumplir la distancia conocida hoy como oficial, es decir, 42.195 metros. Comienza el trazado, esta vez en Ashland hacia Hopkinton. Como era de esperar, un evento de esta magnitud en los Estados Unidos no estaría exento de cambios, por lo que  desde 1897 hasta 1968, la fecha oficial concebida para su desarrollo fue el día 19 de abril de cada año. Como coincidía con el Día del Patriota en Massachusetts y Maine, se pensó que lo mejor sería celebrarlo el tercer lunes del mes de abril de cada año.

El desarrollo y evolución de la maratón de Boston no está apartada de logros significativos para el deporte que hoy nos convoca. Hay varios atletas que destacan en su participación, comenzando con Clarence DeMar, el cual ganó siete versiones en los años 1911, 1922, 1923, 1924, 1927, 1928 y 1930. Algo que objetivamente es muy poco probable de superar. Otro grande de esta competición es Bill Rodgers, quien obtuvo la gloria en cuatro ocasiones dentro de los años 1978 y 1980, de las cuales tres fueron consecutivas.

Cuando las marcas hacen historia, llegan los records a Boston.

No obstante, el increíble desempeño que se ha mostrado en el desarrollo de esta hermosa carrera que se celebra en Boston, llegó en 1998. Por primera vez se presentan tres marcas inferiores a las dos horas y ocho minutos. Las marcas fueron de Moses Tanui (2:07:34), Joseph Chevet (2:07:37) y Gert Thys (2:07:52). En la carrera de Boston, existe un record no superado hasta la fecha: el que marcó el keniata Cosmas Ndeti de 2:07:15, quien se hizo con la victoria en 1993, 1994 y 1995.

En un comienzo, mencionamos el hecho de que la BAA se había hecho sólo para hombres y de manera discriminatoria. Se dejaba fuera a las mujeres de la posibilidad de participar en una competición de esta envergadura. Pero en 1966 llega la primera intervención femenina gracias a Roberta Gibb, la que establece un tiempo de 3:21:40. A pesar de haber marcado un referente importante, ni en 1966, 1967 ni 1968 se consideró como un tiempo “oficial”, pues aún las mujeres no eran consideradas como “aptas” para establecer records ni correr en una maratón.

En 1972, las mujeres participan por primer vez de manera oficial, por lo que consiguen marcar un tiempo record gracias a la neoyorquina Nina Kuscsik (3:10:27). Lo más interesante del surgimiento de las maratones femeninas es el hecho de observar las mismas evoluciones que en los hombres; pues desde 1997 son las corredoras africanas las que llevan el monopolio de victorias. Tanto es así, que se recuerdan como parte de la historia a la alemana Uta Pippig, la Noruega Ingrid Kristiansen y la portuguesa Rosa Mota. Los tiempos de las mujeres son tan competitivos como los de los hombres, y gracias a los avances de la ciencia y la medicina deportiva, se consiguió bajar el tiempo de manera notoria; de sobre las tres horas iniciales, se llego rápidamente, en 2002, a las 2:20:43, que desarrolló la keniata Margaret Okayo.

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