La victoria del Sur

Hablo de Madrid en clave atlética, del desenlace de la peculiar carrera, bautizada como Norte contra Sur, que el pasado 21 de junio llenó las calles de la capital española de atletas dispuestos a recorrer diez kilómetros defendiendo los colores de una camiseta que les identificaba como norteños o sudistas. El ganador de la prueba fue Pedro López-Bravo con un tiempo de 32’38”, pero más allá de su éxito individual o del equipo al que pertenecía lo que realmente importaba era el triunfo colectivo, que como ya sabéis por el título del post fue para el Sur.

Compartir...Share on Facebook0Tweet about this on TwitterPin on Pinterest0Share on Google+0Share on LinkedIn0

El Sur se impuso en esta "batalla" por las calles de Madrid La victoria del Sur La victoria del Sur el sur se impuso en esta batalla por las calles de madridLas reglas eran muy claras. Resultaría ganador el equipo que, sumando todas las marcas de los componentes que tardaran menos de una hora y cuarto, lograra completar los diez kilómetros en menor tiempo. Se trataba de una iniciativa bastante original (sólo ha habido precedentes en Londres y Sidney) que dividía la capital española en dos bandos que en realidad formaban un solo bloque, el de los atletas populares con ganas de sobrevivir al maremoto apático un domingo por la mañana.

Novelas y divisiones

Norte contra Sur es, por ejemplo, una novela de Julio Verne ambientada en la Guerra de Secesión norteamericana, pero también es una forma de ver el mundo, de dividirlo en dos partes en función de diversos parámetros que, en la mayoría de las ocasiones, favorecen al norte. Tal vez por eso (o quizá porque ya hace años que vivo en Getafe) corrí por el sur. Y celebré nuestra victoria con la satisfacción de saber que, a diferencia de tantas otras victorias que celebro (pienso, por ejemplo, en el Barça), había contribuido a ella con mi esfuerzo personal, con mis piernas y mi sudor.

Participar y disfrutar

Ganó el Sur, sí, pero podía haber ganado el Norte y hubiera dado exactamente igual. Porque de lo que se trataba, de lo que se trata siempre en el deporte aficionado, era de participar en una gesta dominguera y disfrutar, de sentirse partícipes de un espíritu colectivo que nacía del deseo de cansarse con ganas para luego disfrutar de un descanso reparador.

Comerse el domingo a zancadas

Puede que alguien nos tomara por locos, por una legión de atletas dementes que con sus camisetas verdes y naranjas anteponían su deseo de comerse el domingo por la mañana a zancadas a actividades quizá más placenteras y sugerentes. Pero está claro que ese alguien no corre, que ese alguien no sabe lo que se siente cuando cortas el aire mientras te deslizas sobre el asfalto.

  1. Sí, muy bien, ganó el Sur. ¿Pero a ti como te fue?

  2. Josep Pastells 30 Junio 2009, 9:02 am

    Muy bien, Laia. De hecho lo explicaba en el post anterior: ¡conseguí mi récord en los diez kilómetros!

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR