Todos tenemos derecho a tener una segunda oportunidad (y una octava si es necesario), el deporte en general creo que es un buen camino para la reinserción de presos. A estos siete chicos, les deseo mucha suerte y que cuando acabe su condena no pisen nunca mas una cárcel.
Martín Fiz participó en esta bonita iniciativaSensación gratificante
Nadie agradece más que un preso sentirse libre ni que sea durante unas horas. Si el preso en cuestión tiene la mirada puesta en su libertad, en lo que espera que sea el inicio de una vida distinta y mejor, correr tres etapas (de 31, 26 y 26 kilómetros) bajo el sol junto a uno de los mayores fondistas nacionales debe ser una de las sensaciones más gratificantes que existen.
Fuerza y justicia
Y hablar con él, comprobar que es perfectamente asequible y te trata de tú a tú, tiene que aportar forzosamente la fuerza necesaria para pensar que al fin y al cabo puede que la sociedad no sea tan injusta, o por lo menos que hay personas, como el propio Fiz, que creen en la reinserción y están dispuestas a brindar su apoyo a las personas que en algún momento de su vida han cometido un error que les ha llevado al encierro.
Siete hombres hacia la libertad
Pongamos nombre a los presos, que bien se lo merecen: Adolfo del Campo Robles, Collins N. Offor, Esteban Bote Kobolo, Marius Jardel, Miu Marian Cosmin, Carlos Manuel Castillo y Janio Jiménez Encarnación. Un español, un nigeriano, un guineano, dos rumanos y dos dominicanos unidos por un canto a la libertad que en su caso adquiere una expresión mucho más concreta que la que acostumbramos a darle los amantes del running. Felicidades a todos ellos por haber completado la ruta, mi aplauso más entusiasta para Martín Fiz y, por supuesto, mis mejores deseos de cara a un futuro que tal vez ya no parece tan gris.
