Maratón, la vida de un hombre dentro y fuera de la pista

Sin duda que pocas personas pensaron ver en Amsterdam 1928 una maratón como la que terminaron viendo, cuando entre el chileno Manuel Plaza y el argelino Bouguera El Oafi se libraría una verdadera batalla que terminaría por beneficiar al último de éstos. No obstante para que cada quien pueda entender la profundidad de la Maratón y la Vida, quizás las victorias consegudias en este hermoso deporte no sean suficiente para endulzar y salvar una vida.

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El atleta argelino Boughera El Oafi se impuso en la maratón olímpica de Amsterdam en 1928 Maratón, la vida de un hombre dentro y fuera de la pista Maratón, la vida de un hombre dentro y fuera de la pista bougheraeloafi
El atleta argelino Boughera El Oafi se impuso en la maratón olímpica de Amsterdam en 1928

Una pregunta realmente interesante sería ¿cómo es un corredor de maratón fuera de la pista? La respuesta puede ser muy aleatoria como en todas las cosas que se relacionan con el ser humano, sin embargo puede que la sorpresa se deje caer para todos cuando en el fondo nos demos cuenta de que éste es exactamente igual que cualquiera, es decir, que no hay ningún súper hombre, no existe una súper cualidad que lo distinga del resto ni nada por el estilo; tan sólo que su espíritu es inquebrantable y su disciplina un baluarte del que ojalá todos hicieran alarde.

No precisamos en este artículo de hablar netamente de una persona en especial, sino que de un ejemplo común y silvestre de corredor de maratón, como lo fue el Chileno Manuel Plaza quien, en 1928 tras participar en Amsterdam, logra hacerse de un increíble segundo lugar, teniendo que vivir por cierto, un par de situaciones poco convencionales. En esta carrera competía el argelino Boughera El Oafi, quien se haría con la victoria superando al chileno por apenas veintiséis segundos, es decir con un crono final de dos horas con treinta y dos minutos y cincuenta y siete segundos.

Conforme se pudo ver en aquel entonces, la carrera de Amsterdam tuvo serios problemas en su organización, motivo por el cual Manuel Plaza equivocó el camino, aparentemente, y con ello perdió una cantidad de segundos valiosos que le hubieran servido en una competición como ésta para alzarse con el oro histórico para Chile. Sin embargo, la verdad está algo alejada de la responsabilidad que podría haber tenido una mala organización en aquella maratón, ya que según se detalla más tarde, Manuel Plaza sufrió un dolor en la rodilla sumamente fuerte al comienzo de la carrera, lo cual lo obligó en sus inicios a relegarse en un puesto que se alejaba notoriamente de quienes llevaban la delantera. Sin importar como iba a hacerlo, el chileno a mitad de maratón, logra sobreponerse con una voluntad de acero y lleva su organismo al límite avanzando espectacularmente hasta el segundo puesto, el que lo consagraría con la medalla de plata.

Boughera El Oafi, el Hombre del Momento en Amsterdam 1928

Así recordando al ganador de aquella maratón de Amsterdam en 1928, podemos decir que Beughera El Oafi se hizo corredor profesional y no alcanzó ningún triunfo importante, consiguiendo posteriormente un trabajo en París como mecánico de automóviles y llegando a vivir posteriormente en una increíble pobreza. Cuando se le preguntaba en aquel entonces respecto de su triunfo en la Maratón de 1928, el contestaba “en ese tiempo yo corría…”. Lamentablemente el argelino Oafi, recordado tras la victoria de un compatriota en los juegos de Melbourne 1956, falleció producto de una bala perdida que le arrebato la vida a la edad de 60 años mientras se encontraba sentado en un Café.

La vida puede para muchos ser nada más que un conjunto de emociones que cesan de un momento a otro con la llegada de la muerte, para otros por el contrario puede ser sólo el inevitable camino hacia lo desconocido, sin embargo para un maratonista, es una larga carrera hacia la exposición máxima de las virtudes y capacidades humanas, donde nunca existe un límite superior a lo que el espíritu y disciplina puedan llevarlo. Mediante este artículo se recuerda a dos grandes corredores, al argelino Boughera El Oafi y el chileno Manuel Plaza.

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