Una buena recuperación mejora nuestro nivel competitivo

Normalmente los que empezamos en este deporte pensamos que lograremos mayores cosas mientras más entrenemos, pero esto no es cierto: No se trata de la cantidad de tiempo empleado en hacer ejercicio sino de lo bien que nos recuperamos después del mismo, ya que si nos lesionamos o nos ponemos enfermos debido al sobre-entrenamiento, no lo estamos haciendo correctamente.
Por tanto, hay algunas cosas que debemos saber para mejorar nuestra experiencia deportiva.

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Uno no necesariamente obtiene mejores resultados al entrenar por periodos de tiempo más prolongados. Lo que debemos hacer es entrenar de manera correcta. Ahora bien, cuánto ejercicio necesitamos para lograrlo es una pregunta que nosotros mismos debemos responder basados en nuestras experiencias pasadas.

Cosas a tener en cuenta
Hay preguntas que podemos plantearnos para saber si estamos ejercitándonos bien: ¿Estamos siendo testigos de nuestros avances conforme pasa el tiempo? ¿Nos sentimos con mucha energía y ganas de pasar a la siguiente fase previa a la competición? ¿Somos conscientes de que nuestro cuerpo podría resistir un nivel un poco más elevado de exigencia física? Si las respuestas a estas cuestiones son afirmativas, entonces estamos entrenando correctamente.

Por otro lado: ¿Te sientes estancado en un mismo punto? ¿Te lesionas o enfermas a menudo? ¿Eres incapaz de mantener una completa rutina de entrenamiento? Si las respuestas vuelven a ser afirmativas, entonces necesitas revisar concienzudamente tu rutina de prácticas.
En estas situaciones comunes de sobre-entrenamiento, para lograr un mejor rendimiento tienes que reducir el nivel de ejercicios en vez de aumentarlo, acción que resulta de lo más paradójica pues normalmente creemos que seremos mejores mientras más entrenemos.

Variedad en nuestro entrenamiento
El simple hecho de establecer la rutina o el hábito de correr no es suficiente. El concepto que más debemos tener en cuenta es el estar entrenando para alcanzar una meta y no simplemente porque se haya convertido en algo rutinario, aunque esto indirectamente nos ayude a mantenernos en forma.

Muchos corredores consideran necesaria la variedad de ejercicios en sus prácticas: Si nos detenemos un momento a pensarlo, no podemos esperar obtener grandes mejoras físicas si hacemos los mismos ejercicios una y otra vez. Por consiguiente, debemos variar nuestra rutina cada cierto tiempo y observar si estos cambios son beneficiosos para nosotros.

Balance entre ejercicio y recuperación
Intentar entrenar cada vez más no siempre resulta ser lo más conveniente. Algo que por experiencia se recomienda es balancear el estrés producido por el ejercicio con nuestra recuperación después del mismo.
Como el ejercitarnos a conciencia implica quedar exhausto, la recuperación debe ser la más apropiada para volver a energizarnos en el menor tiempo posible. Por tanto, tanto el entrenamiento como la recuperación deben ir a la par pues sino estamos encaminándonos hacia los tan conocidos problemas de sobre-entrenamiento.
Debes permitirte una completa recuperación si deseas maximizar tu rendimiento y evitar lesiones o enfermedades.

El recuperarse convenientemente puede darse de varias maneras: lo más básico es simplemente repartir correctamente los días de entrenamiento durante la semana. No debemos intentar seguir con el ejercicio si nuestro cuerpo nos dice que todavía necesitamos descansar.

La importancia de recuperarse completamente
Para muchos corredores que cuentan ya con cierta edad, les viene mejor el completar solamente una sesión intensa de ejercicio y dejar más espacio para la recuperación. Así encuentran mejores resultados y desempeños de mayor calidad competitiva, lo que deriva en una mayor confianza en sus posibilidades, lo que a su vez deriva en lograr un mejor papel en las carreras: Recordemos que las competencias oficiales son el mejor entrenamiento que podemos hacer para otras competencias posteriores de la temporada.

Ahora, la recuperación también puede venir de la mano de una buena nutrición e hidratación: Aprovecha ese espacio de tiempo de 120 minutos posteriores al entrenamiento. En este periodo, el cuerpo está más que dispuesto a recargarse y re-hidratarse. Consume un producto saludable que inyecte nuevamente proteínas y carbohidratos a tu sistema y bebe los fluidos que perdiste durante el entrenamiento.

Un último consejo
Ten en cuenta que una buena recuperación no solamente depende de la intensidad de las sesiones, sino también del estrés que produce la vida misma: Si trabajas muchas horas al día, tienes familia que cuidar u otras obligaciones, quizás necesites aumentar el tiempo de recuperación entre entrenamientos y reducir la intensidad de los mismos.

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