Dicen que las vacaciones, son para hacer todo lo que no podemos durante el resto del año, pues supongo que en este cambio de actividades puede entrar el salir o no a correr
No dejes de entrenar durante estas vacacionesEl momento de la natación
Tampoco se trata de perder completamente la forma y pasarse todo el día tumbado, pero las vacaciones de verano pueden ser una magnífica ocasión para practicar otros deportes que, de paso, nos permitan dar un respiro a nuestras piernas y articulaciones. El más indicado, sin duda, es la natación. Ya sea en una piscina o en la playa, en un lago o un río, nos ayudará a tonificar la musculatura mientras nos protegemos de la canícula. Nadar un rato cada día es una de las mejores opciones para los corredores que deciden darse un respiro sin renunciar a hacer un poco de ejercicio.
No perder la perspectiva
Tampoco pasa nada si durante las vacaciones nos olvidamos completamente de darle caña al cuerpo (por lo menos en el sentido deportivo) y nos centramos en los placeres a nuestro alcance, aunque está claro que para muchos correr es un placer. Lo importante es no perder la perspectiva. Descansar completamente durante una semana o quince días nos puede venir muy bien, pero pasarnos un mes entero sin hacer nada casi equivaldrá a partir de cero cuando decidamos volver a calzarnos las zapatillas.
Todas las alternativas
Ir en bici o simplemente andar puede ayudarnos a no perder del todo la forma sin por ello dejar de dar descanso a músculos y articulaciones. Practicar otro tipo de deportes (voley playa, fútbol, tenis, pádel…) es también una alternativa para los que deciden abandonar durante unos días el running sin renunciar al ejercicio. Cada uno debería saber cuáles son sus necesidades y actuar en consecuencia, pero cuando llevamos una temporada muy cargada debemos tener muy claro que nuestro cuerpo necesita descansar y que el running siempre nos estará esperando.
