Deseos de año nuevo: ser más alto (I)

La sociedad consumista en la que vivimos los corredores más afortunados (si no lo veis así, sopesad las alternativas) nos ofrece una amplia y vertiginosa oferta de productos y entretenimientos que a menudo reduce a la mínima expresión nuestra sensibilidad y nos hace creer que nuestra existencia es de lo más confortable. En realidad, las ofertas nos bombardean los 365 días del año y sucumbimos a ellas (me refiero a los caprichos, no a lo necesario) a la más mínima ocasión, pero con mucho mayor ímpetu cuando llega un nuevo enero y, casi por obligación, nos planteamos una serie de deseos que en principio tienen mucho que ver con nuestra actitud pero a la hora de la verdad acaban afectando a nuestro bolsillo. Voy a iniciar una serie de posts un tanto disparatados sobre los deseos de año nuevo y, para empezar, hablaré de cómo ser más alto.

Con la llegada del nuevo año llegan los propósitos y los deseos

Con la llegada del nuevo año llegan los propósitos y los deseos

Casi todos desearíamos ser más altos. Desde el pívot de 2,10 que lamenta no medir 2,20 para machacar el aro con más contundencia hasta Casillas cuando sale a por los balones altos que cuelgan en su área o la guapísima modelo de 1,69 que no puede desfilar en las pasarelas porque le faltan un par de centímetros. Claro que hay un montón de gente satisfecha con su estatura, pero si nos plantearan seriamente la posibilidad de aumentarla unos centímetros seguro que muchos no dejaríamos pasar la ocasión.

Crecer unos centímetros

Para un corredor popular, ser alto no ofrece muchas ventajas, porque los más rápidos acostumbran a ser los bajitos y livianos. Pero aun así, ¿a quién no le gustaría crecer unos cuantos centímetros para que su familia le viera mejor cuando corre entre la marea de atletas?, ¿quién no se ha sentido invisible o, peor aún, insignificante, cuando tras saludar con todas sus fuerzas descubre que nadie le ha visto, que era imposible que le vieran porque estaba tapado por atletas más altos?

No es misión imposible

Parece misión imposible, sobre todo cuando tu cuerpo ya hace tiempo que ha llegado a sus límites verticales y no estás dispuesto a machacarte la columna vertebral en máquinas que más bien parecen aparatos de tortura de la Inquisición. Pero hoy en día casi todo es posible, especialmente si tienes dinero. Hace poco, ojeando la revista Paisajes desde el tren que me regaló mi amigo y editor José Luis Esparcia, me fijé en un anuncio que puede ser la solución para todos aquellos que desean ser más altos. Utilizo el genérico masculino por costumbre y porque, en el caso que nos ocupa, las mujeres están habituadas a resolver estas cuestiones a base de tacón.

Siete centímetros más

Los hombres también podrían, claro, pero parece que eso está mal visto. Que ponerse tacones no es muy masculino, vete a saber por qué. Ello provoca la aparición de anuncios como el de Splash Ibérica, una empresa sevillana que te propone ser siete centímetros más alto. Veamos qué nos ofrecen: “Ya puede ser más alto sin que nadie sepa cómo gracias a los zapatos italianos Bertulli. Un zapato de gran calidad que le permitirá aumentar su estatura siete centímetros con total discreción”.

El secreto

¿Cómo es posible? Muy sencillo: “El calzado Bertulli está compuesto por una cuña-plantilla anatómica interior que, junto con el tacón exterior, elevará su estatura siete centímetros. No es moco de pavo. En mi caso podría rozar el 1,90 y personajes más bien bajitos como Aznar o Sarkozy elevarían su estatura hasta… un momento, creo que los dos ya usan zapatos de este tipo, no sé si Bertulli o de qué marca. Bueno, da igual. Lo importante es que Bertulli garantiza tanto la comodidad como la sujeción gracias al “diseño específico” de la horma.

También para corredores

Hablamos de zapatos, pero el anuncio deja claro que podremos elegir “entre una gran variedad de modelos y estilos (vestir, casual, sport) para todo tipo de eventos y ocasiones”. Echad un vistazo a la web www.masaltos.com y sacad vuestras propias conclusiones. Seguro que os entran ganas de luchar. Se acabó no destacar entre el pelotón de corredores, se acabó coger dolor de cuello cada vez que saludas al primo de Palencia. Quien quiera estrenar 2009 siendo más alto ya no tiene excusas. Nadie nos puede impedir estar más cerca del cielo.

  1. Muy divertido (por disparatado) este post, Josep. Siempre me llamó la atención que te quejaras de tu estatura desde tus espléndidos 1’83, pero, bueno, supongo que siendo como eres un literato extremadamente exigente tiene sentido también lo seas en tu vida cotidiana con aspectos más mundanos…

    No obstante, consuélate pensando que esos centímetros de menos te ayudan a correr mejor.

  2. Josep Pastells 7 enero 2009, 13:03 pm

    Bueno, Pedro, supongo que nunca acabamos de valorar lo que tenemos y a menudo nos comparamos con los que aparentemente tienen más. Por suerte, todo es tan relativo que siempre podemos consolarnos y, efectivamente, es muy probable que con mi altura pueda correr mejor una carrera de diez mil metros que, por ejemplo, Peter John Ramos, el pívot de 2,22 del Alta Gestión Fuenlabrada. Aunque si Peter John se lo propone…

  3. ¿Ser más alto para que te veamos entre la multitud?
    ¡Tú ya destacas entre todos ellos, señor Josep!
    Aún así, si no quieres gastarte tu dinerito en esta época de crisis en esos zapatos tan carísimos, te propongo otra serie de medidas que te ayudarán a no pasar desapercibido en tus carreras:

    Ir desnudo.
    Llevar un gorro de vikingo.
    Correr con traje de policia o con un mandil.
    Ir con las manos alzadas.
    Incluso enseñando tus “lindos” pies.

    Feliz 2009 a todos.

  4. Josep Pastells 7 enero 2009, 19:06 pm

    Magníficas ideas, Ana. Las iré aplicando una a una en mis próximas carreras. Sólo una cosa, ¿tiene que ser en el orden propuesto o puedo variarlo? Lo digo porque la media maratón de Getafe es el día 25 y quizá aún hará un poquitín de frío para ir desnudo…

  5. ¿Dónde dices qué es la próxima media maratón y a qué hora? Por favor, detállame el recorrido que no pienso perdérmela.

  6. Josep Pastells 7 enero 2009, 20:54 pm

    Está bien, veo que no me dejas alternativa. La carrera sale del pabellón de Juan de la Cierva, pero todavía no sé la hora ni el trazado. De todas formas me surge otra duda: si voy desnudo está claro que también tendré que ir descalzo, pero ¿ello no invalidaría la quinta idea? Ya que estamos: el día que corra disfrazado de policía (idea tres) también pensaba llevar un mandil, ¿te parece correcto?

  7. Estoy deseosa de que llegue la fecha señalada. Allí nos veremos y espero reconocerte. También espero que todos los lectores-corredores de este blog no se sumen a la idea, porque si no me veré obligada a pedirte marcas de nacimiento, lunares, tamaño,… que te difieran de los demás.

  8. No se, pero puestos a pedir deseos, el de ser mas alto no seria el que tuviera mas prioridad, aunque para quien tenga complejos, estos zapatos que dices, pueden ayudar a aumentarles el autoestima. Yo a la hora de pedir, me inclinaría por la parte económica, ya que si tienes mucho dinero, poco importa lo demás. Y puestos a pedir algún centímetro, quizás no priorizaría que fuera de altura.

  9. Josep Pastells 8 enero 2009, 10:04 am

    Está bien, Ana. Por si acaso, empezaré a entrenar sin ropa, para averiguar si realmente hace tanto frío y alguien repara en mi presencia.

    Jajaja, Antoni. Esta prioridad que insinuas no tenía previsto tratarla, pero un día de estos sí que hablaré del deseo de ser más rico.

  10. gracias por este increible articulo y saludos del http://www.guidomaggi.it

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