Deseos de año nuevo: ser más rico (III)

El deseo de hoy es quizá el más extendido de todos y, para ser más precisos, deberíamos calificarlo de sueño. ¿Quién no ha soñado alguna vez con tener más y más? Hasta los ricos lo hacen, por algo lo son. Pero puede que sea en fin de año cuando más gente está pendiente de las loterías y de la posibilidad más bien remota de hacerse rica.

El dinero no da la felicidad, pero todos queremos tener un poquito más

El dinero no da la felicidad, pero todos queremos tener un poquito más

No es mi caso. Por primera vez en muchos años, puedo afirmar bien alto que no he comprado ni un sólo décimo y, por lo tanto, no tengo ni la más mínima esperanza de salir de la miseria. Pero ello no impide que hable del tema, aunque confieso que soy de los que pueden vivir con muy poco y, más que los aspectos materiales (sin duda importantes), valoro la salud, el amor y la amistad. Algo tan sencillo como salir a correr cuando me apetece, por ejemplo, puede servir para que me considere el hombre más afortunado del planeta. Correr al lado del mar en invierno, sentir la arena en los pies descalzos, el masaje de las olas y el sol, me basta para estar contento de estar vivo. ¿Pero quisiera ser más rico? Sí, claro que sí.

Mucho dinero

Hablar de riqueza no implica referirse únicamente a la abundancia de bienes y cosas preciosas. Por suerte, todo es tan relativo que cada uno puede fijarse su propia escala de valores, sentirse rico aunque los demás piensen que es pobre de solemnidad. Pero hoy quería hablar de lo que acostumbra a entenderse por ser rico: tener mucho dinero. ¿Qué es mucho? También depende, pero digamos que lo suficiente para satisfacer todos nuestros deseos y necesidades hasta el fin de nuestros días y, ya puestos a pedir, hasta que vivan los hijos de nuestros hijos.

Zapatillas distintas cada día

La inmensa mayoría de los corredores populares no somos ricos. Unos más que otros, sin duda, pero por regla general nos apañamos con las mismas zapatillas, o a lo sumo un par de ellas, durante todo un año. Ahora bien, si pudiéramos gastarnos lo que nos diera la gana en material deportivo, ¿qué haríamos? Yo particularmente averiguaría de una maldita vez cuál es mi tipo de pisada, si soy supinador o pronador (nunca he sabido qué significa ésto, algún día lo investigaré), y me haría siete zapatillas a medida. Una para cada día de la semana. La izquierda, del 46; y la derecha, del 44, no sé si recordáis cómo son mis pies.

Una casa bien equipada

Evidentemente, no me conformaría con el calzado, ni con los pantalones y camisetas, los pulsómetros o cualquier complemento que se os ocurra. Si fuera rico a rabiar, le propondría a Inés que cambiáramos de casa y nos compraríamos un pedazo de mansión que, entre otras muchas instalaciones, contara con un gimnasio perfectamente equipado, piscina olímpica, pistas de tenis y pádel, cancha de baloncesto para Pol, un campo de fútbol de césped natural para Iván, una pista de voleibol y otra de voley playa para Rebeca y, cómo no, una pista sintética de atletismo, 400 metros de tartán ideales para cronometrar mis entrenamientos.

Viajes y masajes

Cada uno que haga su lista particular. Yo me conformaría con poco más. Un viajecito una vez al mes a cualquier rincón del planeta donde pudiera participar en carreras populares, medias maratones o, un par de veces al año, maratones. Masajes casi diarios, preferentemente después de la sauna, un entrenador personal que me acompañara en mis sesiones (alguien como mi amigo del hierro), tiempo para leer y, por encima de todo, tiempo para escribir este blog. Sí, lo habéis leído bien: aunque fuera rico no dejaría de escribirlo, porque, ahora ya en serio –aunque sólo sea esta última frase–, teneros como lectores me hace sentir rico.

  1. Más alto, más culto, más rico… Para empezar el año no esta nada mal, aunque en el caso de hoy ya veo que tampoco tienes una fórmula milagrosa jejeje. (Ni falta que hace, yo también soy de las que necesitan más bien poco, por lo menos en lo material).

  2. Dicen que el dinero no hace la felicidad, pero para contestar este tópico, que mejor que otro: no la hace, pero ayuda a conseguirla, y sobre todo, su ausencia, si que ayuda a la infelicidad. Todo es una cuestión de límites, unos se sienten ricos con muy poco, hay quien ignora lo rico que es con lo que tiene y otros que lo son no tienen limites para serlo mas. Unos quieren tener mucho para comprar muchas cosas, otros para comprar a mucha gente, pero para mí, lo mejor es emplearlo para comprar tiempo libre (Ah, y gracias por el cumplido final)

  3. Hola Josep,
    En tu última frase lo dices todo. Es un eco de lo que he escrito yo el 5 de enero en mi blog. Los mismos palabras- me siento rica.Refería a todo la gente que me han apoyado este ultimo año en mis desafíos.
    Estamos de acuerdos. Son la gente que nos hace ser ricos.

  4. Josep Pastells 9 enero 2009, 14:26 pm

    Las fórmulas milagrosas no existen, Xènia, tú lo sabes mejor que nadie. En muchas ocasiones desearía guiarme por hábitos espartanos, seguir una cierta disciplina y regirme por la austeridad, pero admito que aún me falta mucho para conseguirlo.

    Gracias a ti, Antoni. Aunque fueras mi único lector (creo que habrá dos o tres más, quizá cuatro) seguiría escribiendo este blog para tener el placer de comentarlo contigo.

  5. Quizá hoy he visto tu lado más humano.

    Gracias Josep.

  6. Ana, el más humano y el más cálido. Mucha gente tiene sueños, la mayoría por suerte, pero pocas personas (tan pocas como los eruditos de los habalaba el otro día el señor Pastells) tienen el talento de Josep para concretar esos sueños (para explicarlos) que beben directamente de la realidad.

    Cada día veo más claro que todos estos posts podrían conformar un estupendo libro.

  7. Pedro, estoy toltalmente de acuerdo contigo.

  8. Josep Pastells 9 enero 2009, 19:11 pm

    Hola, Alexandra, antes no había visto tu mensaje. Celebro que estemos de acuerdo y seguiré de cerca tus desafíos para 2009.

    Gracias, Ana y Pedro. Veo que ya lo habéis arreglado entre vosotros. Cuando encontréis editor no os olvidéis de avisarme.

  9. Perfecto Josep,
    los dos nos seguiremos!

  10. elhijodelchato 14 enero 2009, 20:01 pm

    Siempre que hablo de dinero con la gente me planteo el mismo dilema. ¿Quién sería más feliz? ¿YO con 3 millones de euros más o simplemente YO? Me da pena tener la respuesta tan clara, más que nada porque no coincide con mi situación económica.

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