El diario de un corredor… un registro imprescindible

Hasta ahora hemos visto varios métodos, rutinas y sugerencias, que nos permitirán incrementar nuestra capacidad física de cara a una competencia. Pero hay también otros detalles que a primera vista no parecen útiles en esta tarea y uno de ellos, quizás el más importante de todos, es la elaboración de un diario.

Web oficial del prestigioso entrenador Jeff Galloway

Web oficial del prestigioso entrenador Jeff Galloway

Jeff Galloway, un exitoso atleta olímpico norteamericano, relataba que limpiando su garaje en una oportunidad encontró algunos apuntes llenos de polvo en los que habían muchas notas y números: Era su antiguo diario de corredor. Lo leyó durante horas reviviendo la pasión de los primeros compases de su carrera y recopilando información sobre los errores cometidos en aquellos días.
Lo que empezó décadas atrás como un simple modo de guardar los mejores momentos de su trayectoria, se ha convertido actualmente en una parte enriquecedora de su experiencia como corredor profesional.
El asegura que nosotros también podemos beneficiarnos con esta sencilla y divertida costumbre de escribir.

Líneas generales
Como Jeff, muchos otros corredores empiezan guardando sus tiempos y distancias en un pequeño cuaderno de apuntes. Al principio puede parecer que no ayuda en nada, pero conforme van pasando los meses uno puede tener a la mano descripciones de rutas, comentarios sobre compañeros de entrenamiento, reflexiones personales sobre el correr, rutinas que nos vienen bien y un largo etc.
Si logras hacer que esto sea parte de tu programa de ejercicios, dentro de unos años encontrarás en este diario una inesperada filosofía de vida deportiva.
También podrás reencontrarte con los compañeros que practicaron junto a ti y revivir los momentos más intensos de tu particular carrera.

Pero el beneficio más grande de tener un diario para estos menesteres es que constituye una importante herramienta de entrenamiento: Solamente echando una mirada atrás para ver qué funcionó y qué no, puedes ser capaz de tomar muchas decisiones acertadas en la actualidad y evitar errores que pudieran derivar en el sobreentrenamiento o en alguna lesión muscular.

Guarda los registros importantes
Mientras aprendes a conservar detalles pequeños pero importantes, como por ejemplo la cantidad de días que toma el recuperarte de un exhaustivo entrenamiento, marcarás la pauta para evitar lesiones, mejorar tu desempeño y maximizar el placer de correr.
Llevando un registro de las señales que tu cuerpo emite luego de una intensa rutina, puedes prevenir la aparición de problemas físicos y mejor aún, encontrar sus causas: Es importante que apuntes en el diario todo lo que opinas que te pueda ser útil más adelante, cosa que de ser necesario, podrás ajustar tu entrenamiento para evitar complicaciones en el futuro.

Luego de algunos años de guardar estas cosas, llegarás a conocer a ciencia cierta tus puntos fuertes y tus debilidades como corredor y como persona.

Fija metas a corto o largo plazo
Sin importar los logros que desees alcanzar, un diario puede tener la capacidad de insuflarte inspiración y mantenerte motivado.
Un diario también te permite soñar un poco: Es el lugar perfecto para registrar visiones optimistas pero realistas de aquello que crees poder lograr dentro de seis meses o un año, además de guardar el plan de entrenamiento que te permitirá alcanzar esas metas. Mientras van pasando las semanas, el volver a leer los detalles de este plan y los progresos que vas obteniendo, te mantendrá en carrera.

Es cierto. Los diarios y revistas especializadas en correr están llenos de información e inspiración para todos nosotros.
Desde un calendario colgado en la pared hasta un archivo en el ordenador, cualquier cosa puede servirnos como un diario personal de entrenamiento. Además, actualmente contamos con una gran variedad de software que nos permite definir nuestro programa de ejercicios, seguir nuestros avances y recopilar nuestra información de manera rápida y eficiente.

10 Recomendaciones
Si no hemos tenido nunca la costumbre de poner en papel lo que hacemos diariamente, quizás este sea el momento propicio para hacerlo.
Al respecto, unas cuantas sugerencias de lo que debemos apuntar:

1. Una meta diaria o semanal, de modo que toda carrera tenga un propósito.
2. El tiempo que empleamos en correr, en minutos.
3. La distancia recorrida en millas o kilómetros.
4. Condiciones del tiempo.
5. La velocidad de nuestros latidos matutinos, para juzgar el nivel de fatiga general.
6. La hora en que nos ejercitamos, pues puede influenciar en nuestro estado de ánimo.
7. El terreno sobre el que corremos.
8. Momentos en los que caminamos, para medir nuestra recuperación.
9. Repeticiones de velocidad, para calcular nuestro progreso en el entrenamiento.
10. Cómo nos hemos sentido ese día, en una escala del 1 al 10.

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