El Maratón de Barcelona (II)

“No hay dolor, no hay cansancio… ¡a kilometrar!” Éste es uno de los lemas de la ultrafondista Alexandra Panayotou, que el domingo pasado culminó en Barcelona la prueba más dura que ha vivido hasta ahora: completó el maratón en 4h 27’15” tras haber corrido otro en Palafrugell (para conmemorar el primero que se disputó en Cataluña en 1978) antes de trotar entre la población gerundense y la ciudad condal. En total, 220 kilómetros sin parar en algo menos de 34 horas.

Definitivamente, Alexandra Panayotou es sobrehumana

Definitivamente, Alexandra Panayotou es sobrehumana

Estamos hablando de correr más de cinco maratones seguidos y de hacer el último a una media de poco más de seis minutos por kilómetro. Cuando vi sobre el mapa el recorrido que se había planteado Álex casi me mareé, pero nunca tuve ninguna duda de que lo lograría. Nacida en Irlanda de padres griegos, pronto quedó claro que lo suyo era correr. No ya por sus innegables cualidades físicas, sino por una fortaleza mental fuera de lo común, que le permite afrontar retos que a la mayoría de los mortales nos parecen imposibles.

Experta luchadora

La diosa del ultrafondo es psicóloga, pero podría ser filósofa o cualquier cosa que se propusiese. Habla media docena de idiomas y sus inquietudes traspasan fronteras para centrarse en lo que realmente importa: la vida y el amor. Tenaz y resistente como pocos, piensa que “es demasiado fácil abandonar cuando tienes un problema. Muchas personas se rinden ante cualquier obstáculo, dejan de luchar y dicen que no pueden”, observa. Su consejo es claro: “Si luchas y superas un obstáculo, lo que viene después es mil veces mejor”.

Retos difíciles

Y no es de esas personas que nunca ponen en práctica lo que predican, ya habrá quedado claro. Desde hace un par de años no deja de imponerse retos, cada vez más difíciles. Uno de los últimos fue correr 1.200 kilómetros en 21 días entre Barcelona y Santiago de Compostela, acaba de conseguir su hazaña de 220 kilómetros en menos de 34 horas y ya está pensando en correr otros 2.016 en 31 días para promover la candidatura olímpica de Madrid. En este último caso sale una media de 65 kilómetros diarios.

Una mirada alegre

A muchas personas les parecerá una locura, pero ella afirma que no hace nada más que aprovechar su don. Trabajarlo física y mentalmente para “tener una mirada más alegre de la vida”. Su lógica resulta incuestionable: “Intento centrarme en lo positivo y en utilizar lo que tengo, no lo que no tengo”. Es toda una experta en pasar el punto de no volver (al que se refería el otro día en su blog citando las inolvidables palabras de Andrew Lloyd Webber en El fantasma de la ópera), pero siempre acaba volviendo. Sólo tras completar sus hazañas, eso sí.

Fuente de inspiración

Por cierto, echar un vistazo a su blog siempre es una fuente de inspiración. Desde que lo descubrí, rara es la semana que no me pierdo entre sus comentarios, a menudo repletos de humor. Y por si alguien lo dudaba, Álex también sabe disfrutar de los placeres de la vida. No todo es correr y sufrir. Veamos lo que decía ayer en su web: “Esta mañana he visto el amanecer en posición horizontal. Después de celebrar dos amaneceres kilometrando, es precioso disfrutarlo sin moverme. Salí a trotar 20 minutos para no dar a mi cuerpo un golpe demasiado grande de descanso y me encontré muy bien, cansada pero todo en orden. Después de un baño caliente con sal y una cena buenísima de raclette y pastel de chocolate toca más descanso horizontal”.

  1. Aunque a veces se nos olvide (quzá nunca lo llegamos a aprender del todo), la seducción es también una propiedad del espíritu. La sonrisa de Alexandra es una pasada. Pero sus palabras también. Leyéndola me he sentido inspirado y eso también es mérito tuyo Josep, que no te cansas de tener los ojos bien abiertos.

    ¿Un baño de agua caliente con sal (gorda, tal vez?)? La verdad es que suena a que hay que probar eso. Más después de machacarse en alguna sesión de running.

  2. Yo, la verdad, prefiero quedarme en casa con toda la sal y el chocolate que haga falta, eso sí. Pero admito que lo de Alexandra es admirable e inimitable.

  3. Josep Pastells 4 marzo 2009, 15:25 pm

    Fíjate, Pedro, todavía no se me acaban de ir las agujetas y ella ya ha salido a trotar. Si tenemos en cuenta que corrió 180 kilómetros más que yo, es lógico que me pregunte si esta mujer es humana. Pero la respuesta, categórica, es sí, muy humana.

    Curiosa combinación, Xènia. Sal y chocolate para todos!

  4. Esta mujer es genial, lo que se propone lo consigue sin problemas. Enhorabuena!!!!

  5. Gracias Josep y todos, me tenies emocionada y riendo a la vez!!! Espero poder conoceros pronto tal y como mi siguente aventura acercara a vuestros lugares…..
    Josep me emocione leyendo tu experiencia, di cunta yo de Colin cuando leye los periodicos el lunes. Tantas veces la vida da golpes a unos mientras da regalos a otros, y es algo que no se puede cambiar.

    Sal gordo? Claaaaro, pero fino va bien tambien, 24 horas despues de un esfuerzo fuerte. Agua agua agua ( a beber) y mucha comida buenisima, mmmmm chocolate seguro!
    Besos y abrazos a todos…..y a kilometrar!

  6. ¿Pasión? ¿Envidia? ¿Simpatía? ¿Amor? ¿Idolatría? ¿Furia? ¿Atracción? ¿Sospecha? ¿Pasión? ¿Celos?

    No sé cuántas y cuáles de éstas. Sí sé que de ser yo tu pareja….

    ¡Enhorabuena Alexandra! y… ¡enhorabuena Josep!

  7. Alexandra es una persona envidiable, su capacidad física y mental es extraordinaria. Es una lástima que personas como ella pasen desapercibidas, de no ser por lo que nos cuentas de ella aquí, no sabría nada de ella.

  8. Josep Pastells 5 marzo 2009, 9:07 am

    Inés, Ana, Antoni, poco puedo añadir a vuestras palabras. Muchas gracias por participar.

    Y también a ti, Alexandra. Tu pasión por la vida y el deporte es altamente contagiosa.

  9. esta chica es una maquina.

  10. para las personas que estáis interesadas en este mundillo, os recomiendo que visiteis:

    http://riki-ricardoabad.blogspot.com/

    Un saludo

Leave a Reply

Your email address will not be published.