Experiencia de maratón – parte II

Correr en maratón es una gran experiencia, donde la preparación anterior tiene mucho que ver en el desarrollo de la prueba. Sin embargo también debemos estar preparados para nuestros obstáculos mentales.

Mi experiencia en maratones, contada al detalle

Mi experiencia en maratones, contada al detalle

En la segunda semana de noviembre, fui protagonista junto a otros cientos de competidores, en una media maratón. La prueba estaba organizada en Argentina, en la provincia de Córdoba, por un reconocido centro de salud de la ciudad.

Como explicaba en mi articulo anterior referido a la competencia, mi predisposición física fue de gran ayuda para terminar la prueba; mucho de lo que aprendí en la interacción con el sitio y del dialogo con otros competidores, fue puesto en practica en la competencia y debo decir que en ese sentido la preparación fue brillante.

El obstáculo mental

Al comienzo de la prueba, la ansiedad es contagiosa y se percibe en todos los competidores, si bien había leído mucho sobre el control de la misma y sobre el manejo de la expectativa mental, debo admitir que esto no es nada sencillo. Con el correr del tiempo después de la veloz largada, donde en realidad debería haber controlado el ritmo, comencé a sentir el cansancio muscular propio de un día de intenso calor y de correr sobre el cemento. En ese contexto el pensamiento ocupo el centro del desenvolvimiento en la prueba, en los tramos de cuestas prolongadas, no pude evitar mirar la punta de mis pies al correr, lo hice inconscientemente, desde luego que al darme cuenta de mi actitud visual, corregí inmediatamente la postura.

Sin embargo, este tipo de descuido nos predispone a bajar la performance en la competencia. Además, por momentos resultaba imposible no pensar en otra cosa que no sea el calor, la distancia, y el terrible pensamiento de razonar cuanto falta para que la competencia termine. Lo correcto y motivante habría sido pensar en otra cosa, disfrutar el trayecto, concentrarme en el desempeño de mi cuerpo y no en los factores externos que contribuyen a la desmotivación.

La molestia

Pasados los 3 kilómetros, comencé a sentir una molestia en el dedo pulgar del pie derecho, que me impedía correr libremente, posteriormente comprobé que una gran ampolla se hizo presente en esa parte para agregar obstáculos a mi desempeño, con todo esto, se volvió cada vez mas importante manejar los pensamientos y la auto motivación.
La carrera fue un desafío formidable, que dejo mas enseñanzas de práctica que teóricas, es un hecho que ya estoy preparándome para el próximo desafío.

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