La diosa del ultrafondo: Alexandra Panayotou (I)

Si Píndaro –el mayor poeta lírico de la antigüedad, insuperable en fuerza expresiva, imágenes e intensidad de colores– viviera en nuestra época sería muy probable que una de sus mayores fuentes de inspiración fuera una corredora irlandesa de raíces griegas que reside en Barcelona y desde hace unos años se ha especializado en los pruebas de ultrafondo. Si Píndaro, el cantor de los atletas victoriosos en la palestra y en los hipódromos griegos, hubiera conocido las hazañas de Alexandra Panayotou le hubiera costado horrores ignorarlas y casi seguro que habría cedido a la tentación de dedicarle una o varias de sus odas.

Alexandra Panayotou, la mujer que venció a la bestia

Alexandra Panayotou, la mujer que venció a la bestia

Podría empezar por lo más reciente y centrarme en el nuevo reto que Alexandra está preparando de cara a la próxima edición del Maratón de Barcelona, pero creo que será mejor ir por partes y dejarlo para el último de los tres posts que, sin ninguna intención de emular a Píndaro, pienso dedicarle en este humilde blog. Pero aunque ya hablaré de ello más adelante, quizá debería decir que la atleta irlandesa está a punto de completar este año un total de 2.008 kilómetros en diversas carreras enmarcadas en el proyecto Pole Runner 2008, al que también prestaré más atención en las siguientes entregas.

Media maratón de Ripoll

Ahora me apetece hablar de la vez que la tuve más cerca. Fue en la última media maratón de Ripoll, cuando en compañía de los hermanos Montoya y de Santi Sapena me disponía a participar en una prueba para la que no me sentía nada preparado. 21.097 metros me parecían muchos, demasiados tal vez, teniendo en cuenta que estaba en una fase muy incipiente de mi preparación. Pero fui a la Villa Condal y tuve la oportunidad de comparar la distancia que iba a recorrer con la que el día anterior había cubierto Panayotou en una actividad complementaria para celebrar el trigésimo aniversario de la carrera. Mi reto apenas suponía una sexta parte del suyo o, para decirlo de una manera más gráfica, ella había corrido seis veces más.

Mujer contra yegua

Porque el día anterior a la celebración de la media maratón Alexandra había cubierto nada más ni nada menos que 123 kilómetros, la distancia que separa el monasterio de Montserrat del de Ripoll. Y no sólo eso, en su avance por los caminos de montaña que atraviesan las comarcas del Bages, Osona y Ripollès, había competido con una yegua de raza árabe, Kinette, especializada en pruebas de resistencia hípica. La montaba la amazona Laia Vaqué, de Sant Joan de les Abadesses, y salió de Montserrat a las cinco y media de la madrugada del 15 de noviembre. Teniendo en cuenta la lógica superioridad de la yegua, la organización de esta peculiar prueba había decidido que Alexandra saldría a la una, con lo que se consideraba que sus fuerzas quedaban igualadas.

Llegada y charla

Además, Kinette debía realizar paradas técnicas para someterse a controles veterinarios en cinco puntos del recorrido. Todos los interesados pudieron seguir la prueba en directo por internet gracias a los trackers suministrados por ChampionChip, que daban la posición exacta de cada competidora. El caso es que la ultrafondista de origen griego llegó a Ripoll, completamente exhausta, a las seis de la tarde del mismo día, justo diez minutos antes que Kinette. Y aún le quedaron fuerzas para, dos horas después, ofrecer en el Ayuntamiento de Ripoll una charla sobre esfuerzos de superación en personas con disminución física y psíquica. Y es que, entre otras muchas cosas, Alexandra también es psicóloga. Y de las buenas.

  1. Por fin una nena, nen! Seguro que ahora ya no paras jejeje. Increíble lo de Alexandra. Sólo de pensarlo me mareo.

  2. Esta mujer vale por muchas!!! Con ella ya has compensado lo masculino de tu blog. Me he quedado perpleja con sus azañas.

  3. Vale, vale, capto el mensaje. Intentaré hablar de corredoras con más frecuencia, pero no creáis que es tan fácil. Tal vez sea una cuestión estadística, es innegable que hay muchos más corredores que corredoras, pero en cualquier caso tomo buena nota de vuestras quejas encubiertas.

  4. Pues si que debe ser buena psicóloga, ya que para poder aguantar retos como los que se pone, hay que estar muy bien preparado, física y psicológicamente. Muchas veces la falta de preparación psicológica, hace que nos derrumbemos, cuando quizás estamos bien físicamente, o también puede pasar lo contrario. Recuerdo con mucha admiración la dramática llegada de la maratoniana Suiza Gabrielle Andersen-Scheiss, en Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984, llegó casi arrastrándose al estadio y tardó cinco minutos en dar la vuelta. O quería llegar como fuera, o no era consciente de lo mal que estaba.

  5. Sí, Antoni, esas imágenes tampoco se han borrado nunca de mi cabeza. Estremecedor y, al mismo tiempo, digno de admiración. Aunque, desde luego, no es un ejemplo a seguir. Creo que si te encuentras tan al límite es mejor abandonar, siempre habrá otras oportunidades.

  6. Pues para ser psicóloga no entiendo como puede consentir que alguien se someta a un tipo de pruebas tan “raras”. Estos extremos me superan y sólo los puedo condecorar con el título al masoquista del año.

  7. No sólo lo consiente, elhijodelchato, sino que es ella misma quien se somete a las prácticas masoquistas a que aludes. ¿O quizá te referías a la yegua Kinette?

  8. muy bien alexandra buena suerte

  9. Hola Todos,
    ya os he escrito en el hilo Nº 1….. pero aqui queria deciros otra vez gracias, por todo lo que habeis dicho.
    elhijodelchato, creo que si lees lo que he escrito hoy, quizas te dara unas respuestas. me encanta lo que has escrito, porque es lo que piensan muchos al principio!
    muamua a todos
    Alexandra

  10. elhijodelchato 14 enero 2009, 20:13 pm

    ¿Al principio de qué?

  11. Josep Pastells 15 enero 2009, 10:54 am

    Elhijodelchato, creo que Alexandra se refiere a lo que piensan muchas personas cuando tienen noticia de sus retos.

  12. Cuando pregunté “¿al principio de qué?” lo hice para saber si había algo después de ese “principio” que hiciera cambiar de opinión a la gente.

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