Maratones olímpicas o callejeras

A partir del año 1896 se comienza con la historia olímpica de la Maratón como una más de las competencias a disputar en la tierra de Atenas, sin embargo después de la década de 1970 la historia se vuelve algo confusa pues se incorporan maratones callejeras, precisamente aquellas que se realizarán en las grandes ciudades del mundo y que darán pie a una evolución técnica y práctica impensada hasta la fecha.

La maratón olímpica se ha consagrado hasta el punto de que es la última prueba antes de la clausura
Gracias a la inclusión de muchas carreras callejeras de maratón que se ha logrado alcanzar una experiencia técnica apropiada como para ir superando ampliamente los cronos conocidos, sin embargo como era de esperarse la recompensa pecuniaria está presente de manera muy activa en todas las ciudades que albergan competiciones locales como Londres, Rotterdam, Nueva York, entre otras, desvirtuando de alguna manera el hecho de querer participar por “amor” a la carrera y verdadero espíritu de competición a finalmente hacerlo de manera profesional esperando recibir algo a cambio.

¿Cómo llegó la Maratón a los juegos Olímpicos?

Es preciso recordar que el filólogo francés Michel Bréal es quien aconseja incluir en las olimpiadas de 1896 la competencia de Maratón bajo el nombre de “Maratón” que para ellos recordaba la hazaña de una legendaria batalla. A partir del momento en que el Barón Pierre de Coubertin acepta es que se forma toda la historia que hoy conocemos se ha realizado en los juegos olímpicos, siempre buscando el honor y la gloria por sobre el resto de las cosas “mundanas”.

Nadie lo podría haber pensado, pero como lo decíamos antes fueron tan bien organizadas las competencias “callejeras” que finalmente entre tanta organización el solitario evento de las olimpiadas (una vez al año) fue perdiendo protagonismo ante los miles de personas que se decidían a participar varias veces al año en competencias de esta índole, motivo suficiente como para posteriormente crear otros campeonatos oficiales en la década de los ´80.

El nacimiento de las maratones urbanas

La desmotivación por participar de la Maratón olímpica fue notoria aunque quizás no del todo criticable, es por ello que no deberemos de extrañarnos si encontramos marcas mundiales que no se condicen con los records olímpicos, es decir, podemos recordar la maratón Olímpica de Sídney 2000, donde gano el Etíope Abera Gezahegne con un tiempo de 2:10:11 minutos, sin embargo ese mismo año se corrió la maratón callejera de Chicago donde un Marroquí Khalid Khannouchi logra hacerse del triunfo con un tiempo de 2:07:01 ¿será que se va perdiendo el interés por participar en las olimpiadas?

Como la historia recién contada de mejores tiempos en competencias urbanas que olímpicas hay muchas, podemos citar por ejemplo al portugués Antonio Pinto que en Londres logra un tiempo de 2:06:36, también al Keniata Kenneth Cheruiyot quien pasa la meta en Londres con un tiempo de 2:08:22 minutos. El ejemplo de que en las olimpiadas se hace un tiempo y el mismo año en otra competencia se supera se puede mencionar una infinidad de veces, por ello es que cuesta decir si realmente estamos ante un fenómeno asumido en donde se comienza a profesionalizar la competencia y se pierde el interés por la gloria, pues ahora solo se anhela la victoria ¿bueno o malo? Cada quien con sus principios, pero de todas formas jamás será malo correr por querer vencer, solo es cuestión de fijar los móviles.

Las maratones urbanas y su nueva organización

Continuando con la historia, es reconocible que en la época de los ochenta también se organizaron otros campeonatos de carácter oficial como “IAAF World Championships Marathon” y el “IAAF World Cup Marathon” que ayudarán a crear un parámetro más ajustado de lo que ya se tenía de los atletas que participan de este hermoso deporte.

Para terminar es interesante analizar el hecho de que el establecimiento de mejores marcas en ciudades o campeonatos mundiales versus las establecidas en las competencias olímpicas se debe no solo a un factor “participativo” de que uno corre en esta y no en aquella, sino más bien a un tema topográfico, de clima, de exigencias en general pues es bien sabido que los diseños de los circuitos tienen mucho que ver con la manera de rendir de cada quien, de esta forma solo habrá algunos corredores de Elite que estén dispuestos a revivir la historia de esfuerzo extremo bajo las condiciones que se señalan imperturbables desde el comienzo en 1896.

  1. me gustaria participar en las acrreras olimpicas vivo en alexandria virginia tengo 24 anos de edad soltero bueno un saludo y hasta luego bye bye

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