Si corres, puede que adelgaces (II)

No es que quiera ser negativo, pero en el anterior post ya dejé claro que sólo corriendo es difícil que logres adelgazar. No imposible, claro. Hay genéticas para todo y gente que adelgaza hasta viendo la tele tumbada en el sofá, pero lo más normal es que, si pretendes que la pérdida de peso sea importante y sostenida, tengas que ajustar también tu alimentación. Eso sí, la mezcla de dieta y running hace maravillas, te lo puedo asegurar.

Para adelgazar no basta sólo con correr

Para adelgazar no basta sólo con correr

No hablo por experiencia propia. Podría intentarlo, pero me arriesgo a que cualquiera de mis amigos me envíe un comentario envenenado recordándome que en mi vida he querido adelgazar ni menos aún someterme a una dieta. Siempre podría alegar en defensa propia que nunca he dejado de practicar deporte y con mis noventa kilos ya me veo bien, pero acabaríamos entrando en un terreno espinoso, repleto de réplicas y contrarréplicas que prefiero evitar. Por lo tanto, hablaré como simple observador, como alguien que ha presenciado la transformación experimentada por amigos que han empezado a darle al running y en poco tiempo se han convertido en unos figurines.

Esfuerzo importante

La clave para perder peso es quemar más calorías de las que ingieres. ¿Cómo las quemamos? Existen múltiples ejercicios cardiovasculares a nuestro alcance y los mejores, o por lo menos los más efectivos, son los que movilizan grandes cantidades de masa muscular. Y en este terreno destaca, cómo no, el running. Aunque no lo parezca, correr supone un esfuerzo importante, ya que hay que levantar todo el peso del cuerpo y absorber el impacto que provoca al descender.

Tres sesiones semanales

¿Durante cuánto tiempo? Como es lógico, cuanto más dure el ejercicio más calorías quemaremos, además de tener mayores posibilidades de utilizar las grasas como energía. Desde mi punto de vista, exceptuando los principiantes, deberíamos intentar correr como mínimo media hora por sesión y, si es posible, llegar a la hora. Tres veces a la semana serían más que suficientes, aunque algunos expertos recomiendan por lo menos cuatro sesiones y otros apuntan que habría que hacer ejercicio cada día.

Graduar la intensidad

¿Con qué intensidad? Lo más recomendable, por lo menos al principio, es optar por la moderación. Siempre habrá tiempo para elevar nuestras pulsaciones y, de todas formas, los rodajes lentos también sirven para utilizar las grasas como combustible, aunque para ello debemos haber corrido por lo menos cuarenta minutos. Para los que ya llevan un tiempo entrenándose e incluso participan en pruebas populares, el gran Abel Antón, dos veces campeón del mundo de maratón, recomienda cuatro o cinco sesiones: una de velocidad, otra de carrera larga (de 60 a 90 minutos) y dos o tres más a ritmo medio, de entre 35 y 50 minutos.

Cuidar la alimentación

Todos tenemos una idea bastante aproximada de qué nos conviene comer y qué no. Por supuesto, necesitamos muchas frutas y verduras, pero también carne, pescado, cereales, huevos, legumbres y frutos secos. El desayuno debería ser abundante y la cena, más bien escasa. Si nos atiborramos de dulces por la noche podemos estar seguros de que no vamos a quemarlos mientras dormimos. Muchos dietistas recomiendan comer, como mínimo, cinco veces al día y todos coinciden en la necesidad de beber mucha agua.

Fortaleza mental

Como en tantos otros aspectos de la vida, la perseverancia lo es todo. De nada nos servirá hacer ejercicio y comer de forma equilibrada durante dos meses si a continuación consagramos una semana entera a los bollos y las bebidas azucaradas. Los auténticos hábitos saludables son los que se adquieren para toda la vida y cuando ya has conseguido la línea deseada siempre podrás permitirte pequeños caprichos. Sin olvidarte de quemarlo después, eso sí.

  1. Toda una lección de vida, Josep. No sé donde leía el otro día en una setencia, a medio camino entre el sentido común y el afán soviético de algunas mentes, que cuando uno acude al hospital debería tener en cuenta hasta que punto ha contribuido a esa ‘estancia’.

    El tipo en cuestión venía a decir que además de la consulta y el tratamiento, cuando uno acude al hospital debería pagar también un precio equis por los excesos insaludables que ha comteido contribuyendo a esa dolencia.

    Digo sentido común porque todo lo que sea evitar una ‘estancia’ en el hospital bien vale un running. Y digo soviética porque no se puede controlar todo lo que hacemos y algunos excesos son una dulce condena. Ahora bien, convengamos que algunos efuerzos también lo son y comer con relajo y correr con sistema es un camino muy interesante hacia la autosatisfacción.

  2. Consagrar una semana entera a los bollos y las bebidas azucaradas. Jajaja Josep. Eso para ti sería el comer con relajo que comenta Pedro, ¿no?

  3. Supongo, Pedro, que nos resulta imposible renunciar a las dulces condenas y, por lo que respecta a las mentes soviéticas, como tú las llamas, cuanto más lejos mejor.

    Sí, Xènia, ya sabes que yo les consagraría la vida entera.

  4. Creo que no hay mayor exceso que el que dedicamos al trabajo, a la declaración de Hacienda, a la familia política….esto si que a veces provocan visitas al médico, y siguiendo la rueda por esto también a nosotros nos tendrían que pagar ¿no?

  5. Creo, Inés, que lo ideal sería huir de los excesos y, si no lo logramos, que nos paguen bien por ellos. Pero me temo que no acaba de ir así.

  6. Correr es una forma mas para adelgazar, de hecho, yo mismo empecé a correr para perder peso, i al igual que mucha mas gente, después seguí corriendo porque me gustaba, y pasó a ser mi forma de vida, durante bastantes años. Si no disfrutas corriendo, puede que provoque que comas demasiado pensando que lo quemaras, y dejas de correr sin dejar de comer (demasiado), por lo que todavía engordas mas. Para mi, lo mejor es comer con moderación, no picar entre horas y hacer ejercicio, y si no adelgazamos, ir a un buen dietista. Y de vez en cuando pasarse, que no será bueno para el cuerpo, pero para la mente es buenísimo, aunque una semana entera de bollos y bebidas azucaradas, quizás es pasarse demasiado. Yo reconozco que como demasiado, sobre todo durante las comidas.

  7. Totalmente de acuerdo, Antoni; supongo que se trata de conocer nuestro cuerpo y buscar ese complicado equilibrio entre las alegrías de la mesa y un físico que nos complazca.

  8. Muy cierto lo de tus artículos. Yo ya vengo corriendo 2 meses y he progresado muchisimo porque soy muy diciplinada a mis 20 años. Así perdí peso y me siento genial. La dicliplina es la clave!

  9. Felicidades, Stefany! Y bienvenida al maravilloso mundo del running.

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